El pasado 11 de septiembre tuvo lugar en Cataluña la “#Diada”, y además este año daba la casualidad de que se celebraba el Tricentenario de esta fecha tan importante para los catalanes. La insistencia de Artur Mas sobre el tema, las conversaciones con el presidente del Gobierno y todo el bombo que se le está dando al asunto en televisión estos últimos meses hace que muchos aficionados del #Fútbol acaben mezclando política con deporte, unión que nunca es positiva. Veamos lo que pasó para que se alterasen tanto:

Gerard Piqué participó en la famosa V que se hizo en una de las plazas de Cataluña en la que los independentistas catalanes pedían que se les permitiese hacer un referéndum solamente para saber si saldría “sí” o “no” respecto al tema de que esta comunidad autónoma se separase de España.

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El futbolista no tuvo problemas en mostrar su ideología y no escondió la verdad a nadie; en su Twitter puso y retuiteó diversas frases que hacían referencia a la Diada, a los asistentes que allí había y al sentimiento de independentismo catalán. Esta red social alteró a muchos seguidores de la selección española, y muchos de ellos no pudieron callarse y le contestaron cosas como “si estás a favor de la independencia, no sé qué haces jugando en la selección española” o “entonces no representas a España, no mereces llevar la camiseta roja”. A esta anécdota se le suma que el jugador le había dicho a su seleccionador, del Bosque, que no lo convocase con la selección para los partidos de clasificación que se están jugando ahora (el otro día nuestra selección consiguió una victoria holgada frente a Macedonia) puesto que no se encontraba del todo preparado.

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Este tema ha traído polémica puesto que Piqué ha jugado con su equipo, el Barcelona CF, y su entrenador ha dicho que lo encuentra en perfectas condiciones. Por el motivo que sea, el seleccionador español ha entendido al jugador y lo ha defendido comentando que es uno de los que siempre se ha esforzado y lo ha dado todo por el equipo, por tanto no dudaba de su palabra.

Esto es lo que ocurre cuando juegas en uno de los clubes más famosos del país, siempre estás en boca de la afición, para bien o para mal. Piqué tenía derecho de expresar su opinión libremente y así lo hizo, lo que le ha traído repercusiones buenas por parte de la gente que sólo tiene en cuenta el deporte y no la ideología de los jugadores o de aquellos aficionados independentistas, y consecuencias negativas por aquellos aficionados que ya no van a reconocerle ningún mérito puesto que piensan que el futbolista no les representa. Puede que para muchos Piqué haya bajado varios escalones del pedestal donde lo tenían, pero...a los jugadores se les paga y se les cuestiona lo que está bien y lo que está mal cuando lo hacen dentro del campo, pero no por su forma de ser fuera.