Wiggins es para mi el mejor ciclista en contrarreloj de todos los tiempos y lo ha demostrado quedando campeón del mundo en esta categoría al imponerse al alemán Tony Martin y al holandés Dumoulin, en un trazado bastante duro y que dentro de nada tendrán que recorrer nuestros ciclistas, y de los demás países, para coronarse como campeones mundiales en la categoría de ciclismo en ruta.

La suerte es que no solo lo podemos admirar en la televisión, sino que la gente se puede acercar a León, a un pueblo que es casi una ciudad, llamada Ponferrada, donde se disputa este año esta prueba ciclista de tanto nivel y con tantos nombres, tanto es así que solo se permite un número pequeño de seleccionados y muchos grandes nombres se quedan fuera del equipo, como es el ejemplo de Samuel Sanchez, un ciclista de gran nivel.

La contrarreloj ha sido positiva para uno de nuestros corredores, Castroviejo, que aunque era sabedor que no iba a estar en el podio, quería conseguir un buen papel y quería meterse entre los diez primeros, cosa que logro al quedar en está plaza, lo que hizo que se mostrara contento a la hora de valorar su posición en meta, es una posición que como el dice, muy trabajada y que después de haber disputado grandes vueltas era muy difícil de meterse ahí.

Además esto ayuda a los que van a hacer la ruta, ya que va haciendo una idea de como es el recorrido y puede ir aconsejando como afrontarlo y para esto Castroviejo es muy bueno y puede aportar buenos consejos al equipo, como por ejemplo si la subida es mas dura al principio o al final, en que punto es bueno atacar, etcetera.

El otro ciclista en liza fue Irizar, un ciclista que ya llegaba cansado y que destaca la dureza final del trazado, de ahí que haya llegado en la posición 34º a más de 3 minutos del británico Wiggins, pero como Markel dice esto es ciclismo de élite mundial y aquí vienen a correr gente que se prepara muchas veces solo para estos torneos, otros como él, tienen que ayudar a su jefe de equipo, así que bien hecho su trabajo.