Con los partidos de ayer, terminó la primera jornada de #Champions League de la temporada 2014/2015. El #FC Barcelona recibió en casa a un rival modesto, el Apoel de Nicosia. Sin embargo, y haciendo realidad la tan manida frase de que "en el #Fútbol no hay rival pequeño", los culés sufrieron de lo lindo para ganar a los chipriotas. Los aficionados que acudieron al Camp Nou presenciaron un partido anodino, carente de intensidad y, por tanto, impropio de la nueva era 'Luis Enrique'. El canterano del Barça anotó el tanto de la victoria en una jugada a balón parado, gracias a un lanzamiento de falta de Leo Messi.

El entrenador asturiano demostró que "el primer partido de Champions es uno como otro cualquiera".

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Esta aparente falta de interés le hizo cambiar la alineación titular en los demás partidos. Dejó fuera del campo a Jordi Alba, Busquets, Pedro Rodríguez y al 'jefecito' Mascherano, así como a Claudio Bravo. Los debutantes no aprovecharon bien sus oportunidades de cara al gol, mientras que los veteranos, como Messi o Neymar intentaron variar el marcador sin acierto ni intensidad. La suerte para los blaugrana les benefició en el otro partido de su grupo. El 'coco' de su grupo, el Paris Saint-Germain, tan solo pudo conseguir un punto tras su empate contra el Ajax. De esta forma, el Barcelona se posiciona como primero de grupo.

Por su parte, el Athletic de Bilbao debutó en Champions después de 18 años sin participar en esta competición. El estreno de la 'nueva Catedral' en Europa vio cómo el ucraniano Shakhtar Donetsk anuló el juego de los de Valverde.

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El encuentro fue arduo, sin oportunidades gracias al buen planteamiento defensivo del Shakhtar. El equipo local tan sólo se acercó con peligro a la portería rival en una ocasión, en la que Mikel Rico falló clamorosamente un gol cantado por una buena parte de la afición que abarrotaba el estadio. En el segundo tiempo, fueron los visitantes los que estuvieron más cerca de conseguir la victoria. Ante el arreón ucraniano, Valverde decidió darle paso a Susaeta, que aportó algo de magia al encuentro. El otro partido de su grupo terminó con 6-0 a favor del Oporto, que jugaba frente al BATE Borisov.