Con mis mayores respetos y utilizando una expresión jocosa a la par que coloquial, parece que al Real Madrid le ha salido un grano en el culo. Un grano con nombres y apellidos: Diego Pablo Simeone. Como todos los años, llegaba una jornada en la que el Atlético de Madrid visitaba el Santiago Bernaéu para enfrentarse al Real Madrid. El Atleti venía con la esperanza de repetir los éxitos cosechados en los últimos años en la casa del eterno rival. Y vaya si lo hizo.

Si hay un adjetivo innegable al atlético, fuera de gustos futbolísticos, es que es un monumento al sudor y el trabajo. El Atlético de Simeone no necesita portadas en los periódicos ni 20 minutos dedicados exclusivamente a ellos en un telediario.

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Lo que necesita este equipo es creer y trabajar. Porque señores, como bien rezó su imagen a seguir, 'si se trabaja y se cree, se puede'. Con dos goles, uno de cada equipo, pitos a Casillas y un pésimo #Fútbol en el centro del campo de, para qué mentir, ambos equipos, nos iríamos al descanso. Cierto es que el Real Madrid achuchó más en el tramo final de la primera parte. Pero hasta la barba todo es Atleti.

Poco estaba aportando Raúl Jiménez al juego del Atlético, aunque sí fue lo suficiente para conseguir un empate ante el Real Madrid en su casa hasta que el Mono Burgos decidió darle descanso. Don Garbiel Fernández, jefe y capitán del Atlético, la extensión de Diego Pablo sobre la alfombra verde, no encontraba su lugar. Un par de balones perdidos en zona peligrosa y una tarjeta amarilla a sus espaldas pesaban demasiado para seguir en el campo.

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El genio de Bayrampasa y la magia hecha jugador de fútbol francés entrarían al campo. Y de qué manera.

En el minuto 75' Griezmann iba a decidir voltear sobre sí mismo y entregarñe el balón a Juanfran, el cual quiso que ese mismo balón entrara raso al área rival. Todo apuntaba a que Raúl García probaría el disparo, pero no se nos puede olvidar que existen jugadores que son capaces de parar el tiempo. Al '8' rojiblanco se le ocurrió dejar pasar el balón, seguramente avisado por el genio que a continuación nombraremos, para que le llegara a Arda Turan. El genio de Bayrampasa la colocaría pegadita al palo ante la inútil estirada de Casillas. Señores, recuerden las sabias palabras de Diego Pablo Simeone: "si se trabaja y se cree, se puede". Porque partido a partido es como se conquistan los títulos. Porque hasta la barba todo es Atleti.