Hay una cosa que está muy clara, los políticos en este país tienden a arrimarse el ascua a su sardina. Da igual que lo piensen o que no, si algo es popular lo dirán y ya después si hay que desdecirse será otro día y ante otro público. Sin embargo en esta ocasión Ignacio González ha dicho una gran verdad y es que muy posiblemente Alberto Contador debería contar en su palmarés con un Giro de Italia y un Tour de Francia más.

Se refiere al Tour de 2010 y al Giro de 2011, de los cuales Contador fue desposeído tras ganar ambas rondas por un positivo de una sustancia dopante. Sin embargo este suceso generó una enorme polémica, porque todos los indicios llevaban a pensar en que se trataba de una ingestión accidental a través de un chuletón que había comido en el día de descanso.

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Entre estos indicios estaban los siguientes.

  • Estaba probado que Alberto Contador había consumido carne el día anterior.

  • El Clembuterol, la sustancia dopante, se usa para engordar reses. Es ilegal, pero se usa.

  • La cantidad encontrada en su cuerpo no tendría efectos en el rendimiento, por lo que resultaría absurdo pensar que fue esa la intención.

  • Fue absuelto por varios tribunales, que le dieron la razón, entre otras cosas porque resultaba evidente que no había culpa o negligencia por parte del corredor.

Al final Contador acabó siendo condenado (técnicamente se dice sancionado, pero seamos serios, esto fue una condena) a dos años sin competir, a perder dos rondas ya ganadas y a no poder participar en varias competiciones incluidas las Olimpiadas de Londres 2012.

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Esta sentencia fue posible gracias a que, a diferencia de en otros muchos ámbitos, en este caso un deportista es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Por ejemplo, si un deportista da un positivo en un control de, pongamos como ejemplo cocaína, es el deportista el que tiene que demostrar que el positivo es falso o que, de ser cierto, el no ha tomado cocaína. Haceos una idea de lo que esto implica, quiere decir que las posibilidades de que un deportista con un positivo sea declarado inocente son infinitesimales salvo que sea un positivo falso de libro y el laboratorio lo admita. Da igual los indicios en contra del positivo que existan, el peso de la prueba recae en el acusado. Llevado al caso Contador, lo que se supone que tenía que hacer Contador en este caso es aportar un trozo del filete que se comió un mes antes para que pudieran hacerle un análisis y comprobar que tenía clembuterol y después demostrar de alguna manera, no tengo claro cómo, que él no le pidió a su cocinero un chuletón con clembuterol, vete tu a saber con que aviesas intenciones.

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Así dicho suena un poco ridículo, pero es exactamente lo que significa. Imaginaos que llegan un día a tu casa y te dicen "Buenas tardes, está usted acusado de matar a la señorita Pepita Pérez con la que hace dos semanas discutió en la cola del súper" y empiezan con las pruebas.

  • Este cuchillo sin huellas es el arma homicida, demuéstrenos que no es suyo.

  • Esta cámara se estropeó dos horas antes del asesinato, demuéstrenos que no lo hizo usted para no ser grabado.

  • Este coche, que no pasó ante ninguna cámara, se usó para transportar el cadáver, demuéstrenos que no conducía usted.

  • Y ya que estamos, demuéstrenos que, en caso de no ser usted, no pagó ha nadie para que lo hiciera por usted.

Sería demencial, condenar sería muy fácil. Si el caso es irresoluble se lo cargamos a alguien y que esa persona lo resuelva o se coma la condena con patatas. Creo debería primar la presunción de inocencia para no destrozar la carrera de un inocente que lleva luchando desde su infancia por llegar a donde está. No sé como pretenden que alguien quiera dedicar su vida al deporte si puedes acabar en la cuneta por algo que ni siquiera has hecho. #Ciclismo