Todos recordamos aquella pancarta en el Santiago Bernabéu que rezaba 'Se busca riva digno para derbi decente. Razón, aquí.'. Buscaban un rival que hiciera los derbis interesantes, y vaya si lo han encontrado. El rival no se sabe muy bien si es el Atlético o si lo es Simeone, pero la cuestión es que, otra vez, el Atlético pudo con el Real Madrid.

"Nuestro objetivo es molestar a los dos de arriba, ir partido a partido". Cuando oyes a tanta gente pronunciar esta frase en tono sarcástico o de burla, sabes que el Atlético está haciendo las cosas muy bien. La era Simeone comenzó como algo muy ilusionante para los atléticos.

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Pasó el tiempo e incluso llegó a ser ilusionante para los que no eran ni atléticos ni madridistas ni culés. La gente pedía un equipo que pudiese luchar con estos dos colosos del #Fútbol español. Pero poco a poco, cuando veían que el Atleti sólo hacía que ganar, ganar, ganar y ganar, ganar, ganar y volver a ganar, comenzaron a tener cierto recelo de los colchoneros. Más rápido que lentamente se ha convertido en un equipo al que no gusta enfrentarse porque te gana. Simeone ha conseguido su objetivo: molestar y competir.

Anoche fue otra noche mágica en el Calderón, de las muchas que van ya últimamente. El partido comenzó como Simeone plantea los partidos importantes. El Atlético de Madrid salió con todo. Mandzukic avisó en la primera jugada, pero cuando iba a entrar al área, se dejó el balón detrás y no pudo completar la jugada.

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A pesar de ello, consiguió forzar un córner. El Madrid temblaba a balón parado, pero no iba a llegar aquí el gol. El Madrid despejó y en la siguiente jugada, Moyá sacó en largo para que el croata intentara peinar un balón al que no llegó. Por suerte para los atléticos, Varane no pudo despejar bien y el balón salió hacia arriba. Griezmann ganó a Sergio Ramos en el salto y peinó hacia detrás el balón. Mandzukic la recogió después de dejar que el balón botara dos veces. La empaló con su pierna derecha y la tiró a la derecha de Casillas. A partir de ahí, se sabe el final. El croata celebró con la grada el que fue su primer gol oficial con la camiseta del Atlético de Madrid. Y, encima, en el Vicente Calderón.

El Atlético de Madrid empieza el año como terminó el anterior: molestando, compitiendo. Y ganando. Y parece que no tiene mucha intención de dejar de hacerlo.