En una tarde aciaga para la selección uruguaya y Luis Suárez en concreto, un arrebato, un impulso origen de los lances de un deporte de contacto como es el #Fútbol, un mordisco, solamente un mordisco originó un culebrón que tuvo inicio en el #Mundial de Brasil y aún hoy tras dos meses sigue coleando. Ese mordisco dio lugar a una sanción ejemplar, Luis Suárez fue la cabeza de turco que la FIFA utilizó para ejercer sin paliativos un castigo que incluso el agredido Giorgio Chiellini dijo que era desproporcionado.

Este, como dijo el presidente de Uruguay, "grupo de vejestorios" que forman la FIFA, no tuvo piedad alguna y sancionó a Luis con cuatro meses sin ejercer ninguna actividad relacionada con el fútbol, es decir, ni entrenar ni participar en partidos ni tan siquiera amistosos, además de nueve partidos de suspensión con la selección uruguaya y una multa económica de 112.000 dólares. Incluso el mismísimo presidente de la FIFA Blatter comentó que era demasiado severa.

Se le trató como un apestado y tuvo que abandonar la concentración de su selección para volver a su país. De acuerdo, era reincidente y ese mordisco era el tercero que propinaba a un contrario, pero señores, esto es fútbol y en ocasiones se observan entradas asesinas que lesionan a un jugador de por vida y frustran su carrera deportiva y sus ilusiones, y estos señores no hacen nada. Entonces qué rasero sigue la mafia de la FIFA para sancionar, se castiga a uno porque cae menos simpático que otro o quizás los mueven intereses económicos. No lo sé y quizás habría que investigar a esos estamentos que dirigen uno de los deportes que generan tantísimos beneficios.

Hoy era un día clave pues tras declarar Luis Suárez ante el TAS (Tribunal de Arbitraje del Deporte) le quedaba una leve luz de esperanza para que le rebajaran la sanción, pero visto lo visto, en mi humilde opinión, todos estos recovecos de TAS, FIFA, UEFA, están vinculados y no se van a contradecir por mucho que miles de voces estén en su contra. Hoy era el día y todos los aficionados al fútbol, sobre todo los aficionados uruguayos y los del FC Barcelona, esperaban una magnánima decisión.

Pero el TAS ha decidido mantener la sanción inicial con el contrapunto de que le dejarán entrenar y jugar partidos amistosos, qué cara más dura, partidos amistosos cuando está a punto de comenzar la competición liguera y la champions. Estos señores parece que se están riendo de todos nosotros, pero en fin, es lo que tenemos que aguantar cuando hay un montón de impresentables dirigiendo los poderes fácticos del deporte.