La disposición táctica al comienzo del partido fue más que interesante, pero para analizarla, hay que ir un poco más atrás. Ancelotti es uno de los mejores entrenadores del mundo, y como buen entrenador que es, sabe que en el #Fútbol de hoy en día se necesita un tridente, como mínimo, en el centro del campo para jugar bien y ganar. Así que mandó a Florentino a contratación de una clase mundial que acompañara a Modric y a Xabi Alonso. Kroos acabaría aterrizando en Barajas para vestir la elástica blanca.

Salvando las distancias en el juego, este Real Madrid no se diferencia tanto del FC Barcelona de los últimos años. Así como el Barcelona utilizaba a Busquets como mediocentro defensivo, Xavi como organizador en el centro del campo e Iniesta como acompañante adelantado de Xavi, el Real Madrid utiliza a Xabi Alonso como mediocentro defensivo (Busquets), a Kroos como organizador en el centro del campo (Xavi) y a Modric como acompañante adelantado de Kroos (Iniesta).

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En punta, el Barcelona lleva jugando con dos delanteros que se incorporen al centro desde la banda y un falso nueve a partir de la marcha de Ibrahimovic. Ésta puede ser la diferencia en el esquema táctico de unos y otros. El Madrid juega con esos mismos delanteros abiertos en banda que realizan diagonales hacia el centro (Cristiano y Bale), pero con un nueve puro, como lo es Benzema.

La comparación viene a raíz de que, al igual que el Atlético de Simeone utilizaba a cinco centrocampistas cuando se enfrentaba al FC Barcelona para frenar su creatividad, utilizó otros cinco centrocampistas anoche para frenar al tridente Alonso-Kroos-Modric. Mario Suárez, Saúl Ñíguez, Raúl García, Koke y Gai fueron los encargados de llevar a cabo dicho plan. Y cumplieron, y con creces.

Durante toda la primera parte se jugó a lo que el Atlético quiso.

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Esperó en el medio del campo y, cuando el Real Madrid quería avanzar más allá de la línea divisoria, el Atleti comenzaba su presión y cerraba espacios entre líneas. El Madrid no encontraba su sitio en el campo, y con el empate a cero se llegó al descanso. La sorpresa saltó al comenzar la segunda parte. Cristiano Ronaldo se quedaba en el vestuario por unas molestias físicaa, en su lugar entraría James Rodríguez. Tras un par de desafortunados rebotes en el área rojiblanca, el balón le cayó al '10' blanco, que tras estrellar el balón en Ansaldi, anotó el único gol madridista de la noche. Poco le duraría la alegría al Real Madrid, porque siete minutos después y de una jugada a balón parado, el Raúl García pondría el definitivo empate a uno en el marcador.

Todo queda abierto para la vuelta, pero, como en la ida, parece que todo apunta a una batalla más táctica que futbolística. El Calderón dictará sentencia.