James es el tipo de futbolista crack que no juega para ganar, sino que lo que hace en el rectángulo de juego lo hace simplemente para no tener que soportar un empate o una derrota. Es ese '10' que no sale al campo a divertirse, sino para proteger como si fuese un guerrero y el escudo que lleva en el pecho fuese su ciudad. A James le puede más el orgullo personal que la obligación personal, lo que es incapaz de aguantar es ese sentimiento de inferioridad. Es por ésto por lo que James es un jugador que brilla más cuando su equipo está sufriendo. Como prueba de ello tenemos los dos partidos más importantes que ha disputado como profesional, ambos con la selección colombiana. 


El 11 de Octubre de 2013, Chile y Colombia se enfrentaban en Barranquilla. El resultado al minuto 29 era un contundente 0-3 a favor de los chilenos. Colombia estaba fuera del Mundial. Pero allí estaba James, con los ojos llorosos, comenzó a pedir el balón en la banda izquierda, zigzagueando y poniendo balones al área rival hasta que finalmente cayó el empate colombiano. Gracias a este empate, Colombia se clasificó para el Mundial después de cuatro citas consecutivas sin conseguir hacerlo. 


La segunda cita fue en unos cuartos de final del campeonato del mundo celebrado en Brasil. Colombia se enfrentaba a la selección anfitriona. 90 minutos de partido en los que la mejor definición de lo que pasó fue su rostro. Faltaron palabras. Colombia era James o nada y toda Brasil necesitaba que el 10 cafetero no existiera. Pero como ésto era imposible, intentaron hacerlo desaparecer del partido con contínuas patadas. Pero James seguía en pie, pidiendo más balones todavía. Hasta que rompió a llorar. El, ahora, 10 del Madrid tiene una personalidad admirable. Siente necesidad de realizar grandes gestas y tiene un equilibrio psicológico-futbolístico ideal para conseguirlo. James Rodríguez es un ganador. 


Ahora toca ver qué es capaz de darle el colombiano a Ancelotti sobre la pizarra. James es un mediapunta puro y duro de los que ya no se utilizan en el #Fútbol. Por ello la posición en la que le usaban sus entrenadores hasta Noviembre del año anterior fue la de extremo zurdo. Cuando Ranieri se dio cuenta de que en sus manos tenía al segundo mejor jugador después de Radamel Falcao, empezó a colocarle como enganche en un 4-3-1-2, con dos arietes por delante. En el Real Madrid, éste no sería el plan A, pues los blancos utilizan su ya conocida BBC (línea de tres puntas formada por Bale, Benzemá y Cristiano). Como variante sería uno de los mejores recursos mundiales, especialmente a la hora de efectuar los contragolpes, pero no sería aprovecharle al máximo. Una de las mejores opciones que Ancelotti podría contemplar es el hecho de colocar un 4-2-3-1 donde la línea de 3 estuviese compuesta por Cristiano, James y Bale, aunque en este caso se desaprovecharía a Cristiano y a Bale, ya que no tienen nociones puras de extremos. CR y Bale , es verdad, que parten desde la banda, pero solamente porque tienen un radio de acción tan grande que necesitan abrirse mucho para rendir al máximo. De hecho, si nos damos cuenta, su zona de máximo peligro está muy próxima a la frontal del área realizando la diagonal desde cualquiera de las dos líneas de cal. 


Cuando hablamos de jugadores con tanto talento, ninguna conclusión puede ser la correcta sobre el papel, ya que entre ellos pueden construir un equilibrio y ser eficaces, pero teóricamente no sería la solución ideal. Aunque el fichaje de James haya causado tanto revuelo, sobre el terreno de juego no están a la par.
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