Es curioso como el #Ciclismo, uno de los deportes que más llevan al límite al cuerpo humano, sea uno de los deportes más estratégicos que conocemos. Las grandes estrellas se dejan el alma y las piernas para llegar a lo más alto de las grandes vueltas, mientras los aspirantes a aspirante se ven obligados a decidir si pelear por todo o ser más realistas y luchar por objetivos menos ambiciosos.

En las últimas ediciones de grandes vueltas ciclistas hemos podido ver como ciclistas de gran calidad, que demuestran estar al nivel, al menos en montaña, de los mejores, han decidido no luchar por conseguir la mejor posición posible en la clasificación general y dedicarse a pelear victorias de etapa y otros objetivos menos ambiciosos pero con más competencia, como clasificaciones de montaña o premios a la combatividad.

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Uno de los ejemplos más ilustrativos de esta situación es, por ejemplo, las actuaciones que realizaron Rui Costa en el Tour de Francia 2013 o Rafal Majka, reciente ganador de la Vuelta a Polonia, en la edición de 2014 de la ronda francesa. Ambos ciclistas demostraron una notable superioridad en todas sus etapas y consiguieron victorias en muchas de ellas. Para conseguirlo, tuvieron que decidir renunciar a sus grandes ambiciones en la clasificación general, en la que no tendrían muchas posibilidades.

El gran dilema de este perfil de ciclistas es el de si realmente renunciar a la clasificación general para luchar por otros objetivos le supondrían más éxitos en la prueba ciclista. También hemos visto en muchas ocasiones como ciclistas de gran calidad no se ven en plena forma para pelear por la general y buscan victorias de etapas sin conseguir lo que deseaban.

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Por lo tanto, la prueba finalizaba sin una buena posición en la general y con un palmarés en blanco, lo que les supone grandes dificultades a la hora de encontrar buenos contratos para las próximas temporadas.

Se luche por lo que se luche, el ciclismo es un deporte de una dureza extrema que supone tomar grandes decisiones que pueden hundir o reflotar, con la ayuda de pequeños detalles y golpes de suerte, la carrera de un ciclista.