Butt fue relevado por Kraft, un joven portero que empezó con buen pie. Pero uno de sus peores días bajo los palos en Hannover le puso entre el entrenador, que había decidido sentar al veterano Butt, y la directiva,que prefería a Butt para cubrir la portería bávara. Luis van Gaal era el encargado del banquillo del Bayern de Múnich. Uno de los principales motivos por los que esta guerra entrenador-directiva había estallado era por el interés del míster holandes en Manuel Neuer. Un guardameta que militaba en el Schalke 04, uno de los peores rivales de los de Múnich. El club iba a gastar 25 millones de euros en fichar al joven portero mientras la afición no le deseaba.

Anuncios
Anuncios

Como no cabía esperar de otra manera con el técnico holandés al frente del equipo bávaro, Neuer acabó en Múnich, Kraft poniendo rumbo a otro equipo y Van Gaal fuera del banquillo.

Tres años después, ¿quién duda que ésta fuera una buena operación? Pero claro, corría el 2011 por entonces. Un portero muy grande, ágil e intuitivo que dominaba perfectamente el juego con los pies, tenía una lectura increíble del #Fútbol y sabía salir del área en el momento apropiado para desbaratar una jugada contraria. Pero en cambio, no dominaba el área grande ni la chica, no era espectacular en las paradas por arriba ni por abajo, carecía de fundamentos para salir a rechazar un balón aéreo. Era un portero prometedor, pero quedaba mucho trabajo por delante para él.

No debutó muy bien con el Bayern de Múnich, falló clamorosamente en el único gol que el rival pudo marcar.

Anuncios

Era un comienzo de una etapa bastante duro, teniendo en cuenta todo el camino que le quedaba por delante. No sólo por tener que ser el guardameta titular de uno de los mejores clubes europeos, sino por su condición de rival en el pensamiento de los aficionados. Estaba sometido a una presión increíble. Pero nunca se vino abajo. Nunca. Durante toda la temporada fue ganándose el cariño de su nueva afición, mejorando en sus imperfecciones. Y la Champions Leagaue fue su mejor escaparate. Qué mejor que el torneo más importante a nivel de clubes para exhibir sus características como excepcional portero. Detuvo, nada más y nada menos, que los penalties a Cristiano Ronaldo y a Kaká. El Bayern de Heynckes había alcanzado una final de Champions League. Otra tanda de penalties ponía en la cabeza de Neuer la oportunidad de consagrarse, aún más, como portero de élite y apropiado para el Bayern. Detuvo su penalty a Juan Mata y, sin ser el último lanzador de su equipo, marcó uno.

Desde entonces, Neuer no ha hecho más que mirar hacia arriba.

Anuncios

Sólo ha sabido mejorar como guardameta, empezando como un portero parador y acabando como jugador con guantes. Sólo le faltaba consagrarse en el torneo futblístico por escelencia. Fue convocado para el Mundial de Sudáfrica 2010, pero por entonces no era titular para Löw. Su momento era éste, el #Mundial de Brasil 2014. Y sólo le falta un partido para convertirse en el mejor portero del mundo en la actualidad.