El desnivel que une la acera rasa con el polideportivo de Vallobín, cuartel general del BBO, es ciertamente considerable, desánimo de pusilánimes, gloria para los intrépidos. Después de pasarme un rato valorando los pros y los contras de la ascensión que voy a acometer un impulso incontrolado me lleva a lanzarme a la aventura, todo gallardo y resuelto: quince segundos y dos metros recorridos más tarde, maldigo mi inconsciencia al no haber previsto, al menos, dos bombonas de oxígeno extra para afrontar, con ciertas garantías de éxito, temeraria expedición.

Poco más allá, ya arrastrándome por el empedrado, comienzo a lanzar espasmódicamente mis brazos al aire, boca de pez, gallardía y donaire por los suelos, intentando atraer para mí todo el que flota en el ambiente; veo una luz blanca, allá…al final.

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Un momento de lucidez previa al desenlace me hace pensar en esa prolongada y feroz cuesta como una metáfora del esfuerzo, el sacrificio y la capacidad de trabajo, afición aparte, de los cientos de personas que luchan día a día por la supervivencia de los deportes considerados minoritarios…últimas bocanadas de aire y yo viendo metáforas pasar por mi mente (¡hay que fastidiarse!, pienso), un segundo, una película a 45 revoluciones, una voz…; consigo llegar a la cima, desfibrilo, un cigarrillo: ¡buen trabajo!.

"Echo en falta más gente que nos ayude, que complemente el enorme trabajo de las personas que forman hoy el club, gente que sume y que aporte cosas de una manera ordenada, para crecer. Echo en falta eco en los medios de comunicación: somos un club representativo de la ciudad, manejamos un número enorme de jugadores, llevamos ya veinte años trabajando, sacando jugadores de nuestra cantera a equipos de superior categoría, consolidando el balonmano en Oviedo y, por supuesto, echo en falta apoyo económico e institucional: el importe económico que nos pide la Federación Asturiana y la Española de balonmano para mantener un equipo en categoría nacional es inasumible sin ayudas económicas".

Carlos García, gijonés, alumno del Colegio de la Inmaculada, jugador, entrenador "empecé a entrenar en el colegio a los 18 años compaginándolo con mi etapa de jugador,que abandoné con 28 años"; varias veces campeón de Asturias, campeón de España en categoría infantil con los colegiales en 2001, siete años como seleccionador asturiano infantil, dos en la cadete, tres años de oficial de la Selección española juvenil "donde logramos quedar subcampeones de Europa", árbitro en categoría nacional, coordinador, director técnico " soy un loco de este deporte; donde yo detecte que pueda ser útil allí estaré".

En el año 2008 abandona el balonmano gijonés "un balonmano atípico: una ciudad pequeña como Gijón cuenta con siete u ocho clubes compitiendo cuando lo normal es que una ciudad de sus características solo tenga dos o tres equipos, con más y mejores instalaciones en los colegios públicos que Oviedo y con muchísima más tradición" para iniciar un proyecto en la capital de la mano de Alberto García y José Ramón Villa directivos del Balonmano Base "con los que había hecho buena amistad tras mi paso por las selecciones asturianas; empiezo entrenado al equipo infantil, me encargo más tarde de la coordinación de las escuelas deportivas (de benjamines a infantiles) y acabo compaginando la labor de Director Técnico con la de entrenador del equipo senior".

Echando un poco la vista atrás, las expectativas y los objetivos marcados como deseables cuando se embarcó en el proyecto carbayón se están cumpliendo "aunque soy persona difícil de contentar, siempre pienso que podemos conseguir un poco más de lo que logramos. Pero mentiría si dijera que no estoy disfrutando del momento. Hace cinco años era impensable que nuestros equipos benjamines y alevines estuvieran entre los mejores de Asturias debido a las carencias que el balonmano de base tenía en nuestra ciudad. Gracias a una intensa labor de captación y de enseñanza en los colegios hemos conseguido que el balonmano se viva en las aulas, hemos sembrado la semilla de la tradición en los centros educativos ovetenses".

La hora de la siembra pasó y llega el momento de recoger el fruto del duro trabajo, muchas veces sordo, las más mudo y siempre anónimo para la opinión pública: "en minibenjamines hemos quedado terceros de Asturias; en alevines dos de los cuatro mejores equipos de la temporada son del club quedando uno campeón de Asturias (algo inédito en el balonmano carbayón) y el otro cuarto; hemos sido campeones de Asturias en infantiles (el balonmano ovetense nunca lo había conseguido), campeones del sector y, por tanto, entre los ocho mejores equipos de España, cadete y juvenil han sido cuartos, el sénior segundo. A parte de ello contamos con numerosos representantes de nuestro club en las selecciones territoriales. Cuando llegué aquí esto era impensable. Con los títulos obtenidos éste año, sumados a la trayectoria histórica del club, podemos decir orgullosos que nuestro club ha conquistado al menos un título en todas las categorías de formación. Hoy lo hemos conseguido y de lo que estamos seguros es que estamos en el camino correcto para seguir mejorando año a año".

Los problemas que tiene el balonmano dan para escribir un tratado "España es la actual campeona del Mundo de la especialidad pero es impensable ver, al día siguiente, a un niño por la calle con la camiseta de Entrerrios o de Aguinagalde; y lo más curioso del asunto es que, aunque quisiera, no podría salir con ella porque no tendría donde comprarla. En otros deportes en los que también somos campeones las federaciones y las marcas sacan camisetas hasta de papel tras un éxito como ese. El balonmano en general necesita una profunda reestructuración desde sus cimientos, en temas tan claves como la promoción de éste deporte entre la población, patrocinios".

Con un panorama semejante en el balonmano español, con algunos de los grandes equipos españoles en serias dificultades económicas, concursos de acreedores, sin aire, sin recursos, abocados a la desaparición, preguntar por el futuro del Balonmano Base Oviedo se antoja imprescindible: "la situación económica en la que actualmente nos movemos es mala para todos los estamentos de la sociedad no solo para el balonmano pero estamos convencidos que vamos a superar este momento, que ya dura demasiado. Ese esfuerzo nos va a llevar a convertirnos, no a muchos años vista, en uno de los clubes más importantes de Asturias, si no lo somos ya. Estamos en el buen camino y si las cosas se desarrollan con una cierta normalidad vamos a lograrlo en un espacio breve de tiempo".

Mientras hablamos se oyen a lo lejos ecos de voces en el pabellón, instrucciones al aire, gritos de satisfacción, movimiento, tensión, superación, fracaso: tiempo de entrenamiento.

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El futuro del balonmano ovetense en la cancha. En un mundo donde los niños sueñan ser Cristiano Ronaldo y respiran fútbol por los cuatro costados ¿cómo se les puede convencer para que practiquen un deporte que, en la mayoría de los casos, desconocen?

"La clave para lograrlo es conseguir que jueguen, que aparquen un momento su balón de fútbol y que prueben a jugar al balonmano. Es la única baza que tenemos. Al jugarlo verán que es un deporte mucho más participativo que el fútbol y más a edades tempranas. Comprueban que es divertido, es fácil, todos tienen su papel y se sienten importantes cuando lo interpretan: todos atacan, todos defienden, todos meten goles, todos participan; eso es lo que les engancha al balonmano".

La formación de los entrenadores de la casa "es norma de la casa que todos los entrenadores dispongan del título correspondiente. Incluso el club beca el 50 % del coste del curso y en algunos casos el 100%. La formación ha de ser continua. Las complementamos todos los años con charlas de los más veteranos a los entrenadores más jóvenes. Este año hemos traído una semana a Manolo Laguna, director técnico de la Federación Española, y uno de los grandes sabios de éste deporte para que compartiera con jugadores y entrenadores su experiencia y sabiduría", la irrupción de las redes sociales en el mundo del balonmano y otros asuntos hablados, que si bien no arreglarán el mundo del deporte en general ni del balonmano en particular que no sea, al menos, por no haberlos tratado.

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La "Base" del balonmano ovetense, esa que hará que los pabellones de la capital se vuelvan a llenar de aficionados en busca de emociones fuertes. Oviedo quiere volver a ser balonmano. Deporte de cantera, futuro del deporte.