Mañana comenzarán los partidos de cuartos de final, en los que competirán Francia, Alemania, Colombia, Brasil, Argentina, Bélgica, Holanda y Costa Rica. El segundo partido que se jugará en la jornada de mañana estará lleno de emotividad por lo que pasó hace 20 años en el Mundial de Estados Unidos.

Andrés Escobar, defensa del Atlético Nacional, llegó con 27 años al Mundial del 94 para jugar con la selección colombiana. Sin embargo, marcó un autogol en el Rose Bowl de Los Ángeles, que le costó la vida diez días después en su ciudad natal, a la salida de una discoteca.

Colombia llegó a Estados Unidos con el mismo deseo de todas las selecciones, alzar la Copa del Mundo.

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Pero los "cafeteros" empezaron con el pie izquierdo en su partido inaugural contra Rumanía, por lo que ganar el siguiente encuentro contra los anfitriones era vital para sobrevivir en la competición.

La selección colombiana comenzó ganando hasta que llegó el tanto de Escobar. El defensa intentó despejar un centro desde la banda izquierda, pero desafortunadamente entró dentro de su portería. Ese fue el gol que ayudó a remontar el marcador a los estadounidenses y que condenó a Colombia a la eliminación.

Cuando regresó a su país, no hacía más que escuchar burlas e insultos por parte de sus compatriotas. La noche del 2 de julio de 1994 Escobar salía de una discoteca de Medellín, cuando un tipo llamado Humberto Muñoz se le acercó para reprocharle su gol en propia puerta y más tarde insultarle.

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El defensa se contuvo hasta que no pudo más y le pidió respeto. Entonces su asesino, sacó la pistola y disparó seis veces al futbolista, quien murió de camino al hospital. Esa noche se convirtió en una de las más trágicas de la historia del fútbol mundial. #Mundial de Brasil