La Champions League 2011/12 fue uno de los grandes capítulos en la historia del #Fútbol. En esa edición, el fútbol no le dió al Chelsea lo que merecía desde hacía tiempo, sino que también se lo dió a tipos como Petr Cech, John Terry y Frank Lampard. Pero si tenemos que centrarnos en un jugador al que el fútbol le devolvió todo lo que antes había entregado, este fue el caso de Didier Drogba. El marfileño peleaba, luchaba, jugaba, anotaba, corría y arañaba. Todo lo que hacía en ataque era más que épico, pero nada sorprendente ya que llevaba muchos años haciendo lo mismo. Fue lo que pasó en la otra mitad del terreno de juego lo que le convirtió en leyenda.

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En casi todos los partidos, el Chelsea de Roberto Di Mateo defendía con 10 hombres dejando a su único punta, Didier Drogba, más allá del centro del campo. Sin embargo, cuando en las segundas mitades entraba Fernando Torres, Drogba se apartaba a un costado para poder bajar a defender más fácilmente. A él no le costaba nada y, de hecho, parecía que le gustaba sacrificarse de aquella manera por los blues. Pero, no nos olvidemos, Drogba es un delantero, y no sabe defender. En los dos últimos partidos de UCL, Cesc y Ribéry engañaron al punta marfileño para que metiera la pierna y forzar así dos penalties para Barça y Bayern respectivamente. Pero la 'Dama Orejona', siempre tan justa con aquellos que la persiguen insistentemente con la intención de conseguirla, cambió la historia.

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El Chelsea FC, acostumbrado históricamente a remar, remar y remar para morir en la orilla, derrotó al gran FC Barcelona de Leo Messi y al FC Bayern München de Arjen Robben y Frank Ribéry. Nadie pudo evitar que Didier Drogba se despidiese del Chelsea sin ser campeón de Europa.

Parecía que iba a ser el perfecto punto y final a la relación entre Drogba y el Chelsea. Parecía, hasta de José Mourinho no estuvo de acuerdo. Y tampoco es que Didier se lo pusiera muy difícil, sobretodo después de decir que "[A Mourinho] le seguiría al fin del mundo". Drogba dió más explicaciones, por supuesto. Entre ellas, dijo que "Fue una decisión muy fácil de tomar: no podía desaprovechar la oportunidad de volver a trabajar con José. Además, todo el mundo conoce la relación especial que tengo con este club, que siempre me ha hecho sentirme como en mi casa".

"Blue till die" escribió en el vestuario del Chelsea FC antes de marcharse al Shanghái Shenshua.