Éste era un Mundial más que esperado. Y no sólo por lo futbolístico. Los revuelos en las calles brasileñas ponían, si cabe, más difícil aún la organización de este Mundial. Revuelos que, por otra parte, tenían toda la razón en lo que manifestaban. Pero lo cierto es, que desde aquí, poco podíamos hacer. 


Si nos centramos en lo futbolístico, esta Copa del Mundo nos deja varios titulares que cabe analizar una vez terminado el torneo. En primer lugar, y siendo la parte que nos toca de cerca, el gran fracaso español. El combinado que dirige Vicente del Bosque no pudo pasar de la fase de grupos. Y, por decirlo de alguna manera, no es que se estuviesen disputando la clasificación hasta la última jornada. En el primer partido, una contundente derrota por 5-1 ante Holanda ya dejó ver que España no iba a tener un gran papel en este Mundial. Ésto se confirmó en la derrota ante Chile por 2-0. Esta derrota condenaba a la selección española a su eliminación en las primeras de cambio. Acostumbrados a 6 años de éxitos (Eurocopa-Mundial-Eurocopa), en algún momento debía acabar. Y tocó en esta Copa Mundial. Pero no de la mejor manera. La lista de 23 fue muy polémica ya que, como muchos aficionados dicen, Del Bosque no llevó a los 23 jugadores que mejor lo habían hecho durante la temporada. Los nombres como Casillas, Xavi, Xabi Alonso, Torres o Piqué no deberían haber estado en el Mundial. Algunos otros como Gabi, Llorente, Laporte se merecían estar sin ninguna duda. Y dentro de los 23 seleccionados, algunos jugadores como De Gea, Koke o Javi Martínez se merecieron muchos más minutos de los que disputaron (en algunos casos fueron 0 minutos).   #Mundial de Brasil

Todo esto apunta a un gran cambio generacional necesario en la selección. Algunos apuntan que llega tarde, otros piensan que esta generación de jugadores que tanto nos han hecho ganar se merecía despedirse en otro Mundial. Sea como fuese, el cambio ya ha llegado. 


Hablando de otras selecciones, la que a mi parecer fue más decepcionante fue Inglaterra. Y no en cuanto a juego, sino en cuanto a resultados. Empezó el Mundial dejándonos un partidazo ante Italia, deplegando un juego muy ofensivo con el trío Sturridge-Welbeck-Sterling en ataque, teniendo suplentes de la calidad de Adam Lallana o Ross Barkley. Todos acompañados por Wayne Rooney, a quien Steven Gerrard cubría las espaldas tras su magnífica temproada en el Liverpool. Para mi gusto, no desplegaron un #Fútbol brutal pero poco se les puede reprochar, jugaron a lo que sabían jugar y con unos jugadores que aún están haciéndose. Habrá que tener muy en cuenta en los siguientes torneos a esta selección inglesa con Sturridge, Sterling, Barkley, Lallana y Wilshere a la cabeza. 


En tercer lugar tenemos a Bélgica. Una selección a la que se le exigió buen juego y resultados desde el primer momento. Lo de los resultados lo consiguió, pero estuvieron muy lejos del buen juego. Una selección jovencísima que cuenta con Kevin de Bruyne, Eden Hazard, Romelu Lukaku, Origi, Mertens, Mirallas, Witsel, Dembelé, Cuortois, Kompany, van Buyten, Vertonghen, Alderweireld y el lesionado Benteke. Una selección que, en mi opición, aspiraba a llegar a cuartos de final sin mayores problemas y, con una pizca de suerte, podrían haber estado en las semifinales. Y cumplieron con casi todo. Les costó acceder a los cuartos de final tras ganar en octavos a la selección estadounidense en la prórroga. Una vez en cuartos, les faltó esa pizquita de suerte contra Argentina, que acabó eliminándolos.

Esta es otra de las selecciones que darán mucho que hablar de cara a la Eurocopa de Francia 2016.