Esta nueva Juventus que hoy conocemos es la Juventus de Antonio Conte. La 'Vecchia Signora' de dominio aplastante en toda Italia. La del símbolo del nuevo Calcio. La que consiguió hacer triunfar el esquema táctico del 3-5-2. La Juventus del renacimiento de Andrea Pirlo. Todas fueron suyas. Y eso que desde el principio lo tuvo muy difícil. En 2011 tuvo que someterse a un lavado increíble de imagen después de recibir sanciones por compras de partidos. Sin apartar la mirada de lo que ha sido históricamente, está claro, pero sí reinventándose para volver a triunfar con la misma lucidez que antiguamente. Y para dirigir este proyecto, quién mejor que el elegante, moderno y carismático Antonio conte.

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Su trabajo no fue levantar un nuevo equipo o constriurlo. Su labor fue la de darle continuidad al que ya desde arriba se habían encargado de formar Andrea Agnelli y Beppe Marotta. Él fue el sastre, el estilista, el que puso todo en su sitio.

Cuando se fue, nos dejó un gran resumen de lo que había sido su paso por la Juventus: "Ganar es difícil, conlleva mucho desgaste. Sobre todo en un club como la Juve, donde estás obligado a ganar más que en otros equipos. Y yo demostré ser un ganador". Es cierto que, ganar, ganó. Y muchísimo. Sobretodo si echamos la vista atrás y nos fijamos en lo que habían conseguido en los anteriores 5 o, incluso, 10 años. Pero para los dirigentes no era suficiente. Tenían más ambición. Querían un proyecto también de puertas para fuera de Italia.

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Querían la Champions League. Pero Antonio no quería volver a esa competición sin la garantía de poder hacer algo grande. Era imposible, todavía era muy pronto para conseguirla. Nos podemos imaginar su despedida como un "no eres tú, soy yo" que le dijo Antonio Conte a la Juventus y viceversa. Y si analizamos un poco todo lo dicho antes, vemos que ninguno de los dos tenía menos razón que el otro.

Ahora, el encargado al frente de la Juventus es Massimiliano Allegri, un míster con una idea del #Fútbol diferente, un técnico que va a tener la difícil tarea de gestionar los últimos partidos de Pirlo después de echarle del AC Milan. Allegri parece que está obligado a ganar la Serie A como mínimo para alcanzar el objetivo, y ésta no es una tarea nada simple. Ésta era la Juventus de Antonio Conte.