La final de Maracaná se presumía emocionante, y así fue. Ambos equipos salieron con todo al terreno de juego, pese a las notables ausencias de Khedira y de Di María. Durante la primera parte, los de Sabella sorprendieron con bastantes más llegadas a puerta que la selección alemana, pese a que eran éstos los que controlaban el balón. Sin embargo, ninguno de los dos equipos finalistas era capaz de adelantarse en el marcador. La sensación general fue que en la primera parte, Argentina dominó el encuentro, quizá porque los de Löw pecaron de confiados. Los primeros minutos de Leo Messi fueron bastante buenos, pero el crack argentino fue desapareciendo a medida que avanzaba el partido.

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No fue el jugador más determinante de su selección, en la que destacaron Higuaín (que marcó un gol en fuera de juego que anuló el árbitro) o Mascherano, que estuvo tan soberbio como en el resto de partidos del Mundial.

En el minuto 31 Löw tuvo que emplear su primer cambio, debido al golpe que sufrió su mediocampista Kramer. Entró en el terreno de juego Schürrle, que fue una de las piezas claves para la posterior victoria alemana. Tras el descanso, Sabella decidió sacar a Agüero por Lavezzi. Al igual que en la primera parte, los primeros minutos de esta segunda manga fueron muy buenos para la albiceleste. Fueron varias las ocasiones que tuvieron de tocar la red defendida por Neuer, pero el portero demostró por qué minutos después le otorgarían el Guante de Oro al mejor guardameta del Mundial.

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Poco a poco, Alemania iba cediendo terreno y control del balón a los sudamericanos, pero demostraron que también son muy sólidos en labores defensivas.

Como era de esperar ante la igualdad que estaban demostrando ambos equipos, el partido llegó a la prórroga. El cansancio hizo mella en los jugadores, que, renqueantes, estaban esperando alguna genialidad para finalizar el encuentro con victoria. Tanto Schürrle como Palacios estuvieron a punto de convertirse en los héroes de la noche, pero ese papel estaba reservado para el joven Götze. En el minuto 113, Schürrle colgó un balón medido a Götze, que controló con el pecho y remató de bolea hacia el fondo de la portería de Romero. Después de adelantarse en el marcador, a los alemanes solo les faltaba defender el resultado, para poder alzar la tan ansiada copa que llevaban décadas esperando.

El Guante de Oro fue para Neuer, la Bota de Oro para el colombiano James Rodríguez, y el Balón de Oro para Leo Messi. Esta última decisión está siendo tremendamente cuestionada por la prensa deportiva de todo el mundo, dado que el de Rosario no ha demostrado en Brasil apenas nada de lo que le ha llevado a la cumbre del #Fútbol mundial.

#Mundial de Brasil