El Campeonato de España de #Fútbol Femenino o la Copa de Su Majestad la Reina, más conocido como Copa de la Reina, es un torneo español de fútbol femenino que se disputa anualmente por rondas eliminatorias. Se inició en 1983, siendo la competición oficial de fútbol femenino más antigua de España. Su organización va a cargo de la Real Federación Española de Fútbol.

¿Cuándo se celebró la última COPA DE LA REINA? El pasado 21 de junio en una final celebrada en el estadio Alfonso Murube de Ceuta. El FC Barcelona se proclamó campeón de la Copa de la Reina del fútbol femenino después de superar en la tanda de penaltis (5-4) al Athletic Club de Bilbao. A la entrega del galardón no asistieron ni Doña Sofía ni Doña Letizia. Tampoco fue entregado el trofeo ni por el presidente de la Federación Española de Fútbol que se encontraba en Brasil junto con la selección masculina de futbol.

Todo en conjunto podría parecer una noticia sobre un evento deportivo y ya está. El problema, bajo mi punto de vista, es que el trofeo en masculino de balón pie, LA COPA DEL REY está llena siempre de deliberantes preocupaciones de si se celebrará en Madrid en el estadio Santiago Bernabeu por el número de aficionados que asistirán a la final, en Barcelona en el Camp Nou, o en Valencia en Mestalla según los equipos que lleguen a la misma, si el himno deberá ser puesto a no sé cuántos decibelios para evitar que en la retrasmisión se escuchen los miles de aficionados silbando contra el mismo. El reparto de entradas entre las autoridades y los dos equipos finalistas, también esta llena siempre de controversia (quien no recuerda la final 2009 entre el Barcelona y el Athletic Club de Bilbao cuando se realizó una panorámica de los espectadores, las entradas no habían sido distribuidas de forma igual ya que tres cuartas partes del campo eran de aficionados rojiblancos y solo un cuarto de aficionados azulgranas. Por suerte y lo que más recuerdo de aquella final, fue el aplauso atronador de la afición bilbaína cuando el Barcelona se alzó con el título aquel año demostrando así quienes eran los mejores tanto en el campo como fuera de él, y que obviamente, no había estado en el terreno de juego. Fuera de acuerdos políticos y de ajustes entre "colegas" que utilizan el futbol como un negocio más que con un deporte, todos los seguidores que asistieron al terreno de juego, demostraron que por encima de todo existe la humildad, la nobleza, y, sobretodo, el saber arropar al contrario pese al dolor de la derrota de su equipo).

Sin embargo, la Copa de la Reina fue celebrada con un par de cámaras como mucho para todo el encuentro (o eso parecía en la retrasmisión de la misma), en Ceuta, que sí que forma parte de España pero que si veis el estadio que fue construido en 1933 y reconstruido en 1997, con capacidad para 6.500 espectadores, con césped artificial y con unas dimensiones de 105x70m estaréis conmigo en que para nada parecía un lugar para una final de un trofeo importante.

Lo que está claro es que cuando se habla de igualdades, en cuestión de hombres y mujeres y futbol, está claro que no es lo mismo una final femenina que una final masculina, que ni se dedica el mismo tiempo, ni la misma importancia y lo que es mucho más importante, el mismo presupuesto que para los equipos masculinos que femeninos.

Si verdaderamente se lucha por que no haya diferencias entre unos y otros, ya sea por la cuestión que sea, la redistribución de los presupuesto dedicados al deporte rey por excelencia, no debería olvidar nunca a sus consortes compañeras de campo que no por jugar casi como si fuera un encuentro juvenil, se le resta las fuerza, la fortaleza y sobretodo el tesón que ponen en el campo, para conseguir el bien preciado por todas: SER LAS MEJORES.

Si los perdedores eliminados en la primera fase del mundial, son cubiertos de laureles pese a una desastrosa representación del futbol español en Brasil al menos, tras la obvia derrota a falta de un partido de grupo, como mínimo el presidente de la Federación Española de Fútbol debería de haberse cogido un avión hacer la entrega del trofeo de La Copa de la Reina a las mujeres que pese a todo, habían luchado hasta el final teniendo, obviamente, un presupuesto de lo más insignificante en comparación del que reciben, sus homólogos masculinos.

Igualdad no es una pegatina para pegarse el pecho para hacer publicidad. #UEFA