Desastre en mayúsculas es la definición más exacta de lo que ocurrió en la segunda parte del Holanda-España de ayer en el mundial. Un debut desastroso a veces puede ser un revulsivo, pero lo de ayer era casi una sentencia. Muerta toda posibilidad de quedar primeros de grupo (salvo milagro), que nos lleva a un cruce con la anfitriona y máxima candidata al título; ya tampoco depende la selección de si misma para la clasificación, incluso ganando los dos partidos puede ser eliminada si se da el triple empate donde la diferencia de goles va a ser un lastre.

En los años ochenta el seleccionador Javier Clemente definió a la perfección el juego clásico de la selección: "patadón y pa l'ante".

Anuncios
Anuncios

La gente se lo tomo a guasa pero tampoco era un juego muy diferente del que practicaban el resto de selecciones (exceptuando Brasil). Así pues la Roja se clasificaba con relativa facilidad para el Mundial pero era eliminada a las primeras de cambio. El motivo era sencillo, las selecciones favoritas median 15 cm de media más que la Roja, y cuando sales a disputar balones divididos el coraje es importante, pero medir y pesar más definitivo. Pero en los 90 el Barça cambió su forma de jugar y pasó al futbol control, parecido al holandés de los 70, empezando a cosechar títulos y forjar su leyenda. Con la apertura del mercado de extranjeros el peso de los jugadores nacionales en los equipos principales de la liga Española fue disminuyendo, excepto en el Barça gracias a una buena política de cantera (que es el segundo pilar de su éxito).

Anuncios

Así pues la disminución de figuras nacionales en el resto de equipos más una época de cosecha de títulos llevo a cambiar la predominancia de jugadores del Real Madrid de hasta entonces, pasara ésta a ser del Barça y con ella su forma de jugar.

La selección fue una prolongación del Barça la cual dos grandes seleccionadores, Luis Aragonés y Vicente del Bosque, supieron gestionar a la perfección llevando a una década de imbatibilidad a la Roja. Como todo el mundo se apunta a caballo ganador, los comentaristas hablaban de juego español e incluso de juego tradicional de España; pero recordemos que España se la conocía como la furia, y Roja (nombre con el que se conocía a Chile) lo es desde que se aparcó esta furia.

Nada es eterno, y el Barça ha padecido la decadencia de cualquier equipo mítico. Esto es incluso sano no solo por el juego sino desde un punto de vista educativo, hay niños que sólo han visto al Barça y la selección ganar.

El partido de ayer fue la muestra de que el ciclo se ha acabado también en la selección.

Anuncios

Delante de una selección también de veteranos, se la domino e incluso se le pudo sentenciar en la primera parte; pero cuando Xavi e Iniesta acabaron las pilas una apisonadora los borró del campo. Podemos hablar de los dos goles que se comió Casillas (pero que después salvo tres) o que Sergio Ramos no estaba aunque se les esperaba; el resultado no hubiera sido humillante pero sin sentenciar en la primera la derrota era inevitable.

Seguramente estos días va haber un Aquelarre de los jugadores principales de la selección y Del Bosque seguramente se verá obligado a cambiar el centro del campo. Puede que hasta funcione contra Chile, aunque pensemos que Koke o Cazorla no son Xavi y si al final jugamos al clásico "patadón y pa l'ante" de media continuamos siendo 15 cm más bajos que las selecciones favoritas. #Mundial de Brasil #Fútbol