España, hoy, juega una final a las 21h en un estadio mítico, el Maracaná. Frente a ella, estará su tocaya, la Roja chilena, que luchará también por obtener una plaza para octavos de final.  

A ambas selecciones sólo les vale ganar. Un mínimo error les puede llevar de vuelta a casa. España tiene que salir a por la victoria. Debe de seguir viva en el campeonato, pero le ha tocado un rival duro.

Vicente del Bosque aún no ha dado el comunicado de su once titular para el partido, pero los cambios están asegurados. Seguramente, haya una alteración en la pareja de centrales y en la ofensiva pero todo se sabrá en unas horas cuando los jugadores de España salgan de la concentración del hotel.

En el pasado partido contra la subcampeona del Mundial, Holanda, la defensa fue un auténtico desastre. Hoy no estarán ni Van Persie, ni Robben para repetir tal pesadilla, pero sí que estará el “Niño Maravilla”, Alexis Sánchez.

El delantero chileno empezó el mundial marcando un gol a Australia que le supuso el cuarto lugar con 23 goles, en el ranking de los goleadores chilenos. Todavía le quedan 6 goles por encajar al rival para superar a Carlos Caszely (Colo-colo y Espanyol, entre otros), el pichichi del 95 con el Madrid Ivan Zamorano (34 goles) y el “Matador” Marcelo Salas (37).

La zaga defensiva debe de tener cuidado con el jugador de 25 años nacido en Tocopilla, norte de Chile. Alexis es capaz de ocupar cualquier posición en la ofensiva pero su puesto más habitual es el de extremo derecho. Su estilo está definido por una gran velocidad (jugador catalogado por la FIFA como el décimo más rápido del mundo en el 2014) con la finalidad de desmarcarse de los defensas, utilizando su habilidad para escabullirse por espacios reducidos. Además, se caracteriza por su juego defensivo. La recuperación del balón es uno de sus fuertes ya que es un gran “contraatacador”. #Mundial de Brasil

Lo que está claro es que Rio de Janeiro vivirá un partido lleno de tensión y pasión por el fútbol, en el cual ambos equipos pondrán su cuerpo y alma para sobrevivir en el campeonato.