David Villa Sánchez, de Tuillaen Asturias, de treinta y dos años de edad, se despidió el pasado lunes 23 de junio de la selección española de fútbol con un sabor agridulce. Villa comenzó su carrera profesional jugando en Segunda División con el Real Sporting de Gijón.

En la temporada 2005/06 pasó a formar parte del Valencia C. F., donde repitió triunfo en la Copa y llegó a situarse como el quinto goleador histórico del club en Liga tras Mundo, Waldo Machado, Mario Kempes y Fernando Gómez.

F. C. Barcelona lo ficho en 2010 y completó su palmarés con dos campeonatos de Liga, dos Supercopas de España, una Copa del Rey, una Liga de Campeones, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes.


En julio de 2013 se hizo oficial su traspaso al Club Atlético de Madrid en una operación cifrada en un máximo de 5,1 millones de euros, repartidos en 2,1 millones para la temporada 2013/14, 2 millones más si perteneciera al Atlético de Madrid en la temporada 2014/15 y otro millón si alargase su contrato hasta la temporada 2015/16.


A finales de mayo de 2014 conquistó su tercer título de Primera División tras el empate entre el Atlético de Madrid y el Barcelona en la última jornada del torneo.


El 2 de junio de 2014 se convirtió en el primer fichaje de la historia del New York City F. C., equipo que comenzará a competir en la Major League Soccer de Estados Unidos a partir de su edición de 2015. Debido a ello, el 5 de junio se confirmó su cesión al Melbourne City F. C. australiano durante el primer periodo de la temporada 2014/15.


El Guaje también ocupa la undécima posición en la clasificación de los máximos goleadores en la historia de la Liga, con 185 tantos en 352 partidos disputados a lo largo de sus once campañas en Primera División.


Con la selección española, debutó contra San Marino el día 16 de noviembre de 2005. Desde ese momento, con la Roja, ha participado en el Mundial 2006 (marcando tres goles); en la Eurocopa 2008 (proclamándose junto a su equipo, en campeón de Europa. Fue máximo goleador con cuatro tantos); en el Mundial 2010, donde consiguió el campeonato del mundo y obtuvo, además, la Bota de Plata como segundo mayor anotador, empatado a cinco dianas con Thomas Müller, y el Balón de Bronce como tercer mejor jugador del campeonato; y en el Mundial 2014.


Tras el encuentro del pasado lunes, David Villa, el número 7, se despide de La Roja habiendo jugado en tres mundiales seguidos vistiendo dicha camiseta y con cincuenta y nueve goles en su palmarés conseguidos en noventa y siete partidos con la selección.


Un hombre sencillo, que pese a jugar en otros equipos, no olivaba sus raíces. Un jugador que marcaba un gol al equipo que le brindó su primera oportunidad como profesional y agradecido y apenado a la vez, agachaba la cabeza sin celebrar jamás el gol encajado contra ellos.


El golazo de tacón marcado el pasado 23 de junio en el #Mundial de Brasil contra Australia, podría ser el último de Villa con la selección como ya anunció en futbolista unos días antes del encuentro.


El color oscuro y sombrío que lucia en su camiseta y tras no poder haber podido pasar a octavos de final, no lo hizo dejar de besar el escudo tras marcar el primer gol, marcado por él, del encuentro. Aún así, la emoción le embargó tanto que sus ojos no pudieron contener las lágrimas tanto cuando marcó el gol como cuando fue sustituido en el minuto 56 del partido.


Sea o no este el último que veamos a David Villa con la camiseta de la selección, está claro que ya se ha labrado un nombre en la historia de la selección siendo el mejor goleador que ha tenido La Roja hasta la fecha.