Salvador de Bahía, la ciudad donde tuvo lugar la debacle española el pasado viernes, volvió a presenciar ayer una sonrojante goleada. En esta ocasión, la víctima fue la selección de Portugal, que vio cómo Alemania demostraba por qué es una de las más fuertes candidatas al título mundial. 

El equipo liderado por Cristiano Ronaldo comenzó el encuentro llegando a portería sin amilanarse ante la superioridad de su rival. Sin embargo, un cuestionado penalti señalado por el árbitro abrió la lata germana. Con la única preocupación de anular a la estrella del Real Madrid, los de Löw anotaron tres tantos más. El segundo fue obra del central Hummels, que marcó de cabeza tras un saque de esquina.

Anuncios
Anuncios

El tercero, de nuevo de Müller, tras un clamoroso fallo del defensa portugués Bruno Alves.

La llegada de la segunda parte no supuso sino la confirmación de la superioridad del rodillo alemán. Cuando faltaban escasos minutos para el fin del encuentro, Müller, pichichi del torneo, anotó el cuarto gol, que supuso su 'hat trick'.

El partido no estuvo exento de polémica. Además del dudoso penalti que ayudó a Alemania a comenzar su goleada, el árbitro caldeó el ambiente expulsando de manera más que rigurosa al central portugués Pepe, tras un rifirrafe con Müller. Ya en la segunda parte, el equipo de Paulo Bento reclamó un penalti que el árbitro consideró inexistente. Por si no fuera poco castigo para los lusos, Hugo Almeida y Fabio Coentrao tuvieron que retirarse lesionados, pudiendo ambos perderse lo que resta de campeonato.

Anuncios

#Mundial de Brasil