Conversaciones de un árbitro de Nacho Gómez.

Presentación:

En el transcurrir de mi vida deportiva, llevo más de 25 años en el mundo del #Baloncesto y asociaciones, siempre me he movido por dos motivos o conceptos principales:

- Uno trabajar la formación de los niños/as, tanto en el bonito mundo de la canasta como su formación como personas.

Y

- Dos, trabajar el aspecto social, en el barrio o en la ciudad en la que vivo o en la que he estado.

Uno de los principales problemas con los que me encuentro, o nos encontramos todas las personas que trabajamos para y por el deporte es la mala educación, derivadas en trampas, juego sucio y violencia en el deporte.

En este mi primer artículo, así como en los siguientes, me gustaría poner sobre la mesa, en este caso sobre la pista los valores del deporte a través de una serie de conversaciones con amigos /as que he encontrado en mi camino.

Conversación con Anna Pentenrieder, una enamorada del básquet, madre de Marc Peinado Pentenrieder, jugador del junior del CB Llinars.

Yo- Hola Anna, ya marcho.

Anna- ¡Joo! Ahora que llego tú te marchas, no coincidimos.

¿va todo bien?

Yo- Sí, estoy bien, mañana hablamos, entrare más tarde, te dejare escrito lo que me ha pasado este finde.

Anna- Ahora me dejaras pensando toda la noche, dime, al menos, si es bueno o malo.

Yo- No es bueno para el deporte, pero creo que lo resolví bien.

Anna - Buff, vale me quedo más tranquila, ya me cuentas.

Texto del suceso.

Te explico, un individuo se pasó insultándome desde el principio, criticando todas mis acciones, estaba en el bando de padres del equipo visitante, se fue caldeando él solo, hasta que estuvo a punto de saltar a la pista. Paré el partido, llame al delegado de campo y le dije que si ese individuo continuaba en el colegio suspendía el partido y que no iba a continuar si no se marchaba o abandonaba la instalación, incluso con sus frases e insultos hacia enarbolar a los padres del equipo visitante. El delegado de campo lo hizo y se fue a la entrada. El partido lo reanudé y todo fue tranquilo, todo se calmó. Acabe el partido, y le dije al entrenador visitante, que no me chupaba el dedo. Resulta que tal individuo era el entrenador de ese equipo que no podía estar en el banquillo. Eso se llama juego sucio O subterfugio, (argucia o trampa que se usa para evadir un compromiso).

Anna- Yo como madre he visto padres "impresentables" que al final lo único que consiguen es que los niños se calienten, es gente provocadora que buscan que los padres del equipo contrario entren en "su juego".

Yo- Ya , pero en este caso no fueron los padres los culpables

Anna- No quiero negarte que a veces el árbitro me ha puesto nerviosa con su actuación, pero eso no implica que tenga que insultarlo. También pienso que si mi hijo me ve insultando a alguien, él también lo hará, eso sin dejar la imagen que tendrá de mí.

Yo- En este caso como te dije, descubrí y corrobore más tarde, este individuo era el entrenador titular del equipo, que no podía ejercer ese día.

Anna- Creo que actuaste bien, el baloncesto es un deporte, no un campo de batalla.

Yo- Gracias Anna, creo que se ha de tener cabeza y tranquilidad y que el árbitro debe buscar la cordialidad y el buen hacer deportivo para los niños/as.

Anna- Cuando estamos con niños/as creo que es muy importante dar ejemplo de civismo. Los insultos ya lo ven en otros sitios, no necesitan que nosotros se los enseñemos.

Yo- En efecto Anna, gracias.

Para mí, para ti y para todas las personas que lo amamos,

el deporte es: "La oportunidad que tenemos que otro ser humano nos empuje a superarnos y encontrarnos con nosotros mismos".