El presidente de la #UEFA, Michael Platini, ha anunciado la creación de una nueva competición para selecciones nacionales, que se disputará por el sistema de liga y en la que competirán las 54 selecciones europeas. Dicha competición se disputará durante las temporadas regulares de los años en los que no haya campeonato mundial ni europeo de #Fútbol (esto es, los años impares). Los 54 equipos estarán divididos en 4 divisiones y, con toda probabilidad, habrá un sistema de ascensos y descensos entre divisiones. Dado su ranquin y su condición de campeona de Europa y del Mundo, España estará de entrada en la primera división.

Para dar cabida a los encuentros de esta competición la UEFA cuenta con las fechas que hasta ahora se reservaban para encuentros amistosos de preparación entre selecciones.

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Es decir, que estos partidos amistosos que habitualmente interrumpen las ligas nacionales, se verán sustituidos por partidos oficiales en los que habrá mucho más en juego que tan sólo el honor de una victoria intrascendente. Ahí, probablemente, radique el problema.

Las ansias de explotación económica de la popularidad del fútbol ya han llevado a FIFA, UEFA y federaciones nacionales a confeccionar un calendario sobrecargado, en el que la antigua tradición de un partido por semana se ha visto, en la práctica, sustituida por la de un partido cada tres o cuatro días. Ello hace que muchos equipos llegan en malas condiciones a final de temporada, con una acumulación de cansancio y de lesiones en muchos de sus profesionales. Si bien la creación de la nueva Liga Europea no supondrá un incremento del número de partidos, sí que supondrá un aumento de la intensidad de los mismos.

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En los partidos amistosos, los seleccionadores solían probar nuevos jugadores, dando descanso a algunos de los titulares habituales. Por otra parte, al haber menos en juego, los futbolistas podían abordarlos si no con relajación, sí con una cierta tranquilidad. Con títulos, ascensos y descensos en juego, la cosa varía. Cada partido será una final; no habrá lugar para pruebas y los encuentros se disputarán a vida o muerte. Con lo que, muy probablemente, cansancio y lesiones se cobrarán un peaje suplementario. A final de temporada, muchos equipos tendrán que disputar las finales europeas con algunas de sus figuras en la enfermería. ¿Se imaginan una final de Copa de Europa Real Madrid-FC Barcelona sin Messi ni Cristiano Ronaldo?

No hay duda que UEFA y federaciones buscan más dinero, más taquillaje y más derechos televisivos pero, poniendo en marcha este proyecto, se arriesgan a matar a la gallina de los huevos de oro. Y eso por no hablar de otra de las amenazas implícitas de este proyecto: la de la saturación, la de que el público acabe cansándose de ver fútbol y "partidos del siglo" hasta en la sopa y opte por otras opciones de entretenimiento.