Aquella explosión primigenia que esparció toda la materia y energía del universo, incluido el espacio y el tiempo, comenzaron a existir en un único momento. Pero, muy lejos de ser una caótica explosión, esta descarga pareció ser muy entonada, como si se hubiese diseñado para beneficiarnos a nosotros y a nuestro insignificante planeta.

¿Es la #Tierra un planeta único especialmente apto para los humanos y demás seres vivos? ¿Existirán más como él en el Cosmos?

En 1990, se detalló una teoría que explicaba la existencia de la Luna, y que obtuvo una gran aceptación por parte de la comunidad científica. Según esta teoría, un objeto del tamaño de Marte se estrelló contra la recién formada Tierra hace unos cuatro mil millones y medio de años.

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La mayoría de la masa de este objeto fue absorbida por nuestro planeta, pero esta colisión también dio lugar a una enorme nube de polvo y fragmentos rocosos a todo alrededor de la Tierra. Con el paso del tiempo, la gravedad unió esos fragmentos en un cuerpo sólido, naciendo así la Luna. La Tierra, mientras tanto perdió toda su atmósfera, y una nueva mucho más delgada comenzó a formarse de los gases liberados por los materiales de la corteza terrestre. Una colisión de tal magnitud podría considerarse como un desastre. Sin embargo, demostró ser justo todo lo contrario, ya que puso en movimiento ciertas alteraciones de los rasgos de la Tierra, que con el tiempo, hicieron de este planeta un lugar único apto para la vida.

Veamos cómo explicó en su día el astrofísico Hugh Ross esta asombrosa aglomeración de casualidades beneficiosas para nuestro planeta.

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Según Ross, las probabilidades en contra de que una colisión beneficiara el eventual sostén de la vida humana son asombrosas. Un planeta que colisionara con la Tierra necesitaría ser del tamaño adecuado, moviéndose a la velocidad precisa, golpeando en el ángulo correcto, formado por los materiales convenientes y que ocurriese en el momento apropiado en la evolución del planeta Tierra. Si uno sólo de estos factores fallara en tan siquiera un pequeño tanto por ciento, la Tierra hoy sería un páramo estéril.

A no ser que ese impacto hubiera ocurrido, la atmósfera de la Tierra sería mucho más pesada de lo que es, incluso más pesada que la de nuestro planeta vecino, Venus. La masa extra que la Tierra ganó de la colisión junto con la modificación atmosférica, significó que el agua pudo existir en la Tierra en sus tres estados, hielo, líquido, y vapor, y en enormes cantidades. Unas cantidades absolutamente esenciales para un ciclo acuático eficiente y constante. Un ciclo vital para la existencia de la vida y de su supervivencia. #atmosfera