Se ha podido establecer una corrección, aunque aproximada, entre el color de una estrella y su luminosidad intrínseca (esto se ha hecho, como es obvio, para aquellas estrellas de las que ya conocíamos su distancia a través del método trigonométrico). Si de una estrella de la que no podemos determinar su distancia conocemos sin embargo su distribución espectral, es decir, su color, éste nos permitirá deducir su luminosidad intrínseca, pasaremos de ahí a su luminosidad aparente y, finalmente, estaremos ya en condiciones de determinar su distancia a nuestro planeta. Otro de los métodos empleados se basa en que la luminosidad de algunas estrellas, las denominadas Cefeidas Variables, se modifica con regularidad en el decurso del tiempo (por ejemplo, la Delta Cefeida pulsa regularmente con un período de alrededor de los seis días).

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Se ha descubierto que el período de pulsación está aproximadamente vinculado con la luminosidad intrínseca, por lo que razonando de modo análogo a como lo hemos hecho en el caso anterior, una vez individualizada en el cielo una Cefeida podemos deducir cuál es su distancia a nosotros y la de otras estrellas que, por una razón u otra, creamos próximas a ella.

Siguiendo este método han podido medirse distancias de hasta veinte millones de años-luz, pero como veremos incluso esta distancia es excesivamente pequeña dentro de la escala cosmológica.

Ante la pregunta, ¿a qué distancia están las estrellas? Vemos que puede dársele una respuesta razonablemente admisible. Pero sigue aún sin responder la otra pregunta fundamental: ¿de dónde sacan las estrellas la enorme cantidad de energía que vienen remitiéndonos sin descanso desde hace miles de millones de años? E incluso una cuestión aún más peliaguda: ¿acaso las estrellas han sido siempre como las vemos o han sufrido mutaciones a lo largo del tiempo? Digamos sin tardanza que a epsta última pregunta la moderna astronomía ha respondido que las estrellas, lo mismo que los organismos vivos, nacen, viven y mueren, si bien los tiempos que emplean en tales eventos son tan enormemente largos que no podemos observar sobre una misma estrella las diversas etapas de dicha evolución.

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#Ciencia #radar