Un estudio publicado por la Universidad de California el quince de septiembre pasado revela que los mosquitos tienen preferencia por picar a los humanos antes que al ganado si éstos tienen una organización cromosómica determinada en su genoma. Al parecer, ésto reduce la probabilidad de la transmisión del parásito de la #Malaria.

Las tasas de transmisión de la malaria dependen de si los mosquitos pican a los humanos o a los animales además de si los insectos descansan o no después de picar en una zona que pueda presentar pesticidas.

El investigador Bradley Main, del laboratorio de genética en la UC Davis School de Medicina Veterinaria y sus colegas investigaron si había una base genética en la elección de la presa por parte del #Mosquito y en el posible descanso por parte del insecto, en este caso el Anopheles arabiensis.

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Ésta especie de mosquito ha llegado a ser un vector primario para la expansión de la Malaria en el este de África debido a su amplio rango de gustos a la hora de elegir a quién o qué picar, y a su resistencia a los plaguicidas que acaban con muchas otras especies de insectos que viven cerca de los humanos.

Según el científico, la creencia de si los mosquitos eligen a sus presas basándose en valores genéticos lleva mucho tiempo debatiéndose. Su estudio ha sentado las bases necesarias para identificar qué genes pueden estar implicados en la preferencia de picadura del mosquito. Por lo visto, influye la alimentación y la organización cromosómica de la víctima del insecto.

El uso de la genética para entender mejor el comportamiento del mosquito puede resultar de mucha ayuda para paliar las consecuencias de su presencia en poblaciones humanas y para mejorar las estrategias locales de control de plagas.

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Además, estos descubrimientos pueden servir para frenar el avance de la malaria, por ejemplo introduciendo mosquitos genéticamente modificados que puedan preferir al ganado antes que a la gente.

Los investigadores secuenciaron los genomas de mosquitos alimentados por un grupo de veintitrés humanos y veinticinco reses en las afueras de un poblado de Tanzania. Así, identificaron un componente genético que contribuye a la elección de víctima por parte del mosquito, pero no a su elección del lugar del descanso depués de la picadura.

Aún se necesitan más investigaciones para ver hasta qué punto se podría paliar la plaga de mosquitos en esa zona. Sin embargo, la novedad de utilizar la genética en esta clase de investigaciones abre sin duda un camino prometedor. #Investigación