Sé lo que se siente al estar muerta le decía la chica a John Lennon en aquella canción de The Beatles. Claramente el músico era elocuente y hábil con las metáforas pero, ¿qué pasaría si alguien se sintiese como si estuviese realmente muerto? Esto no solo es posible sino que tiene un nombre: el síndrome de Cotard. Aunque este síndrome no tiene una aceptación general como enfermedad por parte de la Organización Mundial de la Salud, las personas que lo sufren sienten que su cuerpo ha dejado de funcionar, su corazón no late y sus órganos se pudren. Es la sensación de la no existencia de la persona que lleva a límites extremos a estos enfermos.

Esta dolencia conlleva una negación de evidencias que afectan directamente a la persona y a su ser.

Anuncios
Anuncios

No reconocen su propia existencia, cuentan con una negatividad extrema que les proporciona unos niveles de sufrimiento muy elevados y pueden creer firmemente que les faltan partes de su cuerpo como las extremidades o los órganos internos. La problemática se complica cuando esta dolencia viene derivada de otros factores neurológicos como la esquizofrenia, la enfermedad de Parkinson o ciertos tipos de depresión, así como por infecciones cerebrales. En todo caso, aunque algunos enfermos de Cotard tengan previamente estas otras dolencias, resulta importante aclarar que no todos los esquizofrénicos, enfermos de Parkinson o personas con depresiones severas van a desarrollar el síndrome.

Ante la negación de la propia existencia, estos enfermos pueden presentar conductas tales como pedir constantemente a otras personas que lo introduzcan en un ataúd y los entierren o llegar a cometer actos brutales como la automutilación de miembros o el suicidio buscando una dramática salida a un problema poco conocido y que ellos mismos no llegan a comprender.

Anuncios

Al tratarse de un síndrome no reconocido, los tratamientos existentes no están específicamente diseñados para dar una solución definitiva a un problema que crea tanto sufrimiento a quien lo padece como a las personas de su entorno. Sin embargo, sí hay algunas terapias que comienzan tratando la enfermedad base y continúan con psicoterapia cognitiva conductual definida exclusivamente para cada paciente. #Ciencia #Enfermedades raras #Medicina