Tras una inversión total de unos 160 millones de euros, China está ahora un paso más cerca de comunicarse con los #Extraterrestres (si es que eso es posible). Esto es así porque ya se ha terminado de construir el radiotelescopio más grande del mundo que compite con los demás existentes superándolos de forma determinante.

Se trata de una estructura semiesférica que cuenta con un diámetro monstruoso de 500 metros y que está conformada por 4.450 paneles de reflexión capaces de recoger señales provenientes del espacio exterior con una sensibilidad que supera con mucho al hasta ahora radiotelescopio más grande del mundo situado en Arecibo, Puerto Rico.

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A partir de este momento la estructura latinoamericana ha sido desplazada de la lista pasando al segundo puesto presumiblemente por muy largo tiempo.

El radiotelescopio chino ya ha sido apodado como Ojo del Cielo gracias a su alta capacidad y comenzó sus primeras pruebas en el mes de julio captando algunas señales electromagnéticas provenientes de una lejana estrella situada a más de 1.300 años luz de distancia de la tierra. Sin duda, la gran estructura que se inaugura ahora abre el campo de posibilidades en el ámbito de la búsqueda de vida fuera de nuestro sistema solar. La posibilidad de existencia de una civilización lo suficientemente avanzada como para lanzar señales al universo sigue estando entre las opciones barajadas por los científicos que, como describía Carl Sagan en su novela Contact y como vimos en la película de igual nombre, podría suponer un cambio drástico en nuestra concepción de la realidad si pudiésemos establecer contacto con ellos.

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En cualquier caso, más allá de la posibilidad de contactar con civilizaciones alienígenas, la existencia de un radiotelescopio de estas dimensiones y con esta extraordinaria capacidad se plantea como una herramienta de estudio astronómico capaz de arrojar mucha luz sobre grandes misterios de la #Ciencia como la teoría de la relatividad o las ondas gravitacionales, así como el mayor misterio del que tenemos conciencia hasta hoy: la materia oscura.