Llamada hipnopedia por Aldous Huxley en su novela de #Ciencia ficción Un Mundo Feliz, el aprendizaje sin esfuerzo a través del sueño es una promesa que lleva muchos años entre la sociedad y que, a pesar de las pruebas realizadas, sigue seduciendo a muchos como una posibilidad real. Es un pena pero no, no es cierto que se pueda aprender un idioma o la lección completa de historia en un par de noches solo con ponerse unos auriculares y dormir plácidamente.

Tras una gran controversia al respecto de la posible utilidad de este método, los investigadores William Emmons y Charles Simon aplicaron la tecnología de electroencefalografía o EEG para comprobar la actividad del cerebro durante las distintas fases del sueño y, de una vez por todas, zanjar el tema de la hipnopedia mediante evidencias empíricas de carácter científico.

Anuncios
Anuncios

Así fue, en 1956 el estudio realizado y publicado en la revista Science dejó clara la necesidad de actividad alfa en el cerebro para que pueda establecerse un registro de información y, consecuentemente, la imposibilidad de aprender durante el sueño debido a la ausencia de este tipo de actividad cerebral.

A pesar de las mencionadas evidencias, aún hoy existen algunos espabilados que apelan a la hipnopedia para vender cursos de aprendizaje y aprovechar el tirón del desconocimiento de algunos usuarios o el impulso de creer que esto pueda ser realidad basándose en la afirmación “por probar no pasa nada”. Pero no es necesario probar, está demostrado que aprender sin esfuerzo mientras se duerme cómodamente acurrucado bajo la manta es totalmente imposible. El que quiera aprender tendrá que poner un poco de ganas e intención.

Anuncios

No obstante, los estudios relacionados con el funcionamiento del cerebro durante las fases del sueño sí que ha demostrado cierta relación con el proceso de memorización. Y es que, aunque no se puedan adquirir nuevos conocimientos mientras se duerme, el sueño sí que ayuda a afianzar lo aprendido durante la vigilia y permite ordenar, asimilar, memorizar, así como organizar y conectar de forma útil toda aquella información que se adquiere durante el día. Es por esta razón que siempre se recomienda dormir antes de un examen permitiendo que el cerebro se reafirme en lo que se estudió en el día anterior además de enfrentar la prueba libre de cansancio. #Salud #Investigación científica