Cualquier matrimonio tiene tantas interacciones interdependientes, de roles y responsabilidades, aspectos emocionales y sexuales, que su futuro está muy ligado entre sí de mil maneras diferentes. Ese futuro compartido puede desviarse muy fácilmente si las parejas se atascan en un patrón de comportamiento poco saludable.

¿El secreto para un matrimonio duradero?

Se dice que el 60% de las parejas que se han quedado atascadas, lo hacen porque han caído en una de estas dos dinámicas tóxicas: La evasión de conflictos y la dependencia hostil. Y cada una de estas dinámicas es muy poco recomendable por razones muy diferentes:

Una dinámica de evasión de conflictos se define por el miedo

El riesgo emocional de hablar choca con el potencial beneficio de sacar los problemas a la superficie y trabajar sobre estos.

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Como resultado, el confort personal e inmediato, se sobrepone a la posibilidad de solucionar los problemas con la pareja, por miedo a que esta nos rechace o deje. 

Una dinámica de dependencia hostil se define por el conflicto

En este caso, cada persona está en una competición para tener la razón. Hay un montón de señalar con el dedo y culparse, todo en un intento de tomar el control. La suposición subyacente es que si se puede definir "el problema de la relación", entonces se puede culpar a la otra persona, y así obtener algo de alivio.

Pero estos comportamientos son sólo las máscaras del drama que realmente ocultan: mecanismos de confrontación que afloran según la pareja pasa cada vez más tiempo junta.

La mayoría de las parejas comienzan queriendo ser amables y buenos los unos con los otros.

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Pero a medida que las diferencias empiezan a surgir en el sistema de valores de la otra parte, entonces cada persona comienza a caer de nuevo en sus mecanismos de supervivencia-reflejo, y así empiezan a comprometerse a sí mismos.

Si la relación avanza, cada parte tendrá que pasar por el proceso incómodo de diferenciación, donde cada persona tiene que identificar sus valores y comunicarlos a la otra, al mismo tiempo que reconoce que su pareja puede tener valores diferentes de los propios.

Eso puede conducir a un avance, o una ruptura.

La diferenciación se inicia cuando una persona decide asumir el riesgo de hablar y empezar a luchar por sus derechos en un cierto sentido. Se olvidan del miedo de perder al otro, y se conciencian en expresarse, para lograr el modo de coexistir y salir adelante por ellos mismos. #Amor a prueba