Después de los fuertes temblores en Kumamoto (Japón), en la Costa de Esmeraldas (Ecuador) y un episodio de temblores más leves en el Estrecho de Gibraltar han empezado a saltar alarmas y la comunidad catastrofista y sensacionalista de internet se ha Hecho eco de ello. Como sucede cada año ya llegan los cuatro Jinetes del Apocalipsis porque ya sea la Tierra o Dios están muy descontentos con los humanos y han decidido acabar con todos nosotros.

¿Pero hasta qué punto está siendo tan activo sísmicamente este comienzo de 2016?

Pues bien saquemos a pasear las estadísticas:

- 6 Terremotos de magnitud 7 o superior en la escala de Richter(energÍa liberada) en los cuatro meses que van de año, a este ritmo seran unos 18 para final de año, cuando en los últimos diez años hemos tenido unos 15 o 16 de media.

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- 43 Terremotos de magnitud comprendida entre 6 y 6.9, unos 130 para fin de año, las estadísticas nos indican que en los últimos diez años hemos tenido más de 120 en todas las ocasiones, de hecho en 2011 llegamos a 200.

Así que aparentemente no hay ningún problema por el que preocuparse que no existiera años atrás. Pero puede haber igualmente conexión entre estos últimos temblores, recurramos ahora a los sismólogos. Algunos han salido a explicar lo que ha pasado y lo que han dicho es que los terremotos en límites de placa diferentes, como en este caso, no tienen nada que ver aparentemente. También han advertido de que un #Terremoto puede adelantar la actividad de una falla cercana pero que hubiera sido activada de todas formas. 

Por el contrario Roger Bilham, geólogo en la Universidad de Colorado, pronostica cuatro temblores de magnitudes superiores a 8 para este mismo año y argumenta que hay tensión acumulada para que se produzcan y de no ser así, habría terremotos más potentes aún a causa de la acumulación de más tensión.

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En resumen:

¿Este año va a ser más activo sísmicamente de lo normal?  Es posible.

¿Va a llegar el esperado ''Big One'' o va a erupcionar el volcán de Yellowstone?  No se descarta por completo pero todos los datos entregados a nivel oficial no lo contemplan ni mucho menos como un peligro imminente.

Así que no debemos esperar tranquilidad este año, pero no debemos asustarnos por tener los mismos o unos pocos temblores más de lo normal, aunque por desgracia el recuento de víctimas de estas y otras catástrofes naturales ya ha empezado a subir y no parece que eso vaya a cambiar rápidamente así que simplemente nos vamos a mantener en la impotencia que sentimos ante este tipo de situaciones de emergencia. #Calentamiento global #Investigación científica