El estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Granada ha consistido en contrastar los cambios de temperatura que sufren los pacientes al contemplar imágenes de las personas a las que aman. Gracias a este trabajo han logrado dibujar  el primer “mapa térmico del amor”. En la investigación han participado 60 personas (entre hombres y mujeres) que aseguraban haber comenzado una relación hacía poco tiempo y tener sentimientos de amor y pasión hacia su pareja.

El experimento se ha realizado en un Laboratorio Térmico, donde cada sujeto experimental permanecía desnudo unos minutos hasta aclimatarse. Después le tomaban el primer registro de temperatura, que servía de base.

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A continuación le mostraban una selección de fotografías con su pareja, elegidas por los propios sujetos. Por otro lado, el grupo control veía en la pantalla del ordenador imágenes de familiares y amigos, u otro tipo de imágenes que suscitaban en ellos otras emociones, pero en ningún caso romanticismo.

El patrón térmico de uno y otro grupo ha dilucidado que a los “enamorados” les subía la temperatura entre uno y dos grados en las mejillas, la boca, el pecho, las manos y los genitales. Los investigadores advierten que establecer un patrón térmico del amor es “complejo” pues no sólo tiene que ver con la pasión y el deseo sexual, sino también con la intimidad, el compromiso o la empatía.

Para refutar aún más esta investigación, el mismo equipo de científicos de la UGR está trabajando en otro experimento:  la “prueba del agua fría”.

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La dinámica es similar a la anterior porque también utiliza una cámara térmica y el visionado de fotografías. En este caso, el sujeto introduce una de sus manos en agua a 0 grados durante dos minutos. Una vez seca la mano es grabada con la cámara térmica durante seis minutos, tiempo de recuperación. En el caso de los sujetos enamorados, el observar fotografías de la persona amada genera la dilatación de los vasos sanguíneos, por lo que la mano recupera su temperatura normal solo en cuatro minutos. #Investigación científica