Científicos de la Universidad Técnica de Berlín y del Centro Bernstein de Charité de Neurociencia Computacional han usado técnicas de medición avanzadas para probar si la gente es capaz de detener los movimientos previstos, una vez se ha activado el potencial de preparación para un cierto movimiento.

Intentaron averiguar si una vez observada la presencia de ondas cerebrales tempranas, la toma de decisiones es automática, es decir, no bajo control consciente, en otras palabras, si todavía la persona es capaz de cancelar la decisión.

Hasta ahora se habían utilizado en las investigaciones ondas cerebrales preparatorias para "argumentar" en contra de la libre voluntad.

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Por ejemplo, según el antiguo y clásico experimento de Benjamín Libet (1979), cuando se aplicaba un estímulo en la piel, transcurría aproximadamente medio segundo antes de que el individuo fuera consciente de dicho estímulo, pese a que el propio cerebro había recibido la señal del estímulo en sólo una centésima de segundo, y podía obtenerse una respuesta pre-programada "refleja" del cerebro a dicho estímulo en una décima de segundo. Mientras que el sujeto en cuestión, tenía la impresión subjetiva de que no había habido ningún retraso en su toma de conciencia de tal impulso.

Así que la decisión (acto volitivo) sería iniciada por procesos cerebrales inconscientes y no por nuestro "yo consciente". ¡El libre albedrío sería solo una ilusión!

Pues bien, en los experimentos citados al inicio se ha demostrado que ésto no es así, sino que la libertad está mucho menos limitada que lo que se pensaba, pero no obstante, existe "un punto de no retardo" en este proceso de toma de decisiones, después del cual ya no es posible la cancelación del movimiento.

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El experimento consistía en el análisis por un ordenador, especialmente entrenado utilizando la electroencefalogracía (EEG), de los datos de EEG para predecir cuando un sujeto, partícipe en un "duelo" con otro ordenador, se movería, manipulando el juego tan pronto como las EEG indicaban que el jugador iba a moverse. La evasión por este último de lo "predicho" por el ordenador (en base a los procesos cerebrales del jugador) evidencia el control sobre sus acciones durante un cierto tiempo.

Desde luego, no cabe duda que estas investigaciones suponen una importante nueva aportación al controvertido tema de la libertad y el libre albedrío. #Investigación científica #Medicina