Astrofísicos del grupo de investigación Odisea de Harvard han utilizado una nueva generación de superordenadores para simular la forma como los átomos en el espacio pueden combinarse para formar moléculas y clusters ricos en carbono. Han realizado una simulación usando temperaturas que van desde los 100 a los 3000 grados Kelvin (valores comunes en el espacio interestelar) y un conjunto de unos cuatro mil átomos que incluyen tanto la superficie de los granos de polvo interestelar como átomos en fase gaseosa en la densidad real correspondiente a esa materia del espacio.

Han encontrado que a esas bajas temperaturas la superficie de los granos de polvo ayudan a catalizar el crecimiento de las moléculas de forma más rápida que lo que sucede en la propia fase gaseosa.

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Se obtiene que la temperatura es fundamental para la formación de grandes moléculas ricas en carbono sobre dichas superficies, y además logran "pegarse" a las mismas por encima de los 1000 grados Kelvin, es decir, cuando se alcanza la suficiente energía, lo que propicia la evolución hacia estructuras complejas tales como buckyballs.

El espacio interestelar posee gran cantidad de material difuso -de 5 al 10% de la masa total de nuestra galaxia, sin contar la materia oscura-. La mayor parte es gas, sobre todo hidrógeno, y un componente pequeño, pero muy importante está formado por moléculas orgánicas (con carbono) como eteno, benzeno, metanol, otros alcoholes, cianuros, aminoácidos simples y moléculas aún más grandes como hidrocarburos aromáticos policíclicos y buckyballs. En el caso de los cianuros, existen abundancias relativas similares a las observadas en los cometas del sistema solar, así que la química del carbono local no sería única.

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Por ejemplo, el glicoaldehido ha sido identificado en gas y polvo cerca del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, en una región de formación de estrellas a 26.000 años luz de la Tierra, y también alrededor de una estrella binaria a otros400 años luz.

Por último, nuevas observaciones (2015) de ALMA (Atacama Large Millimeter/Submillimeter Array) revelan que el disco protoplanetario que rodea a la joven estrella MWC 480 contiene grandes cantidades de cianuro de metilo.

Todos estos datos dan cierto respaldo a la "panspermia", hipótesis que propone que la vida puede tener su origen en cualquier parte del universo, y no proceder exclusivamente de la Tierra. Así que la vida en la Tierra provendría del exterior y los primeros seres vivos habrían llegado seguramente en meteoritos o cometas. #Investigación científica #Medicina