No es la primera vez que se afirma la existencia de un nuevo planeta en nuestro Sistema Solar. Desde hace más de 100 años se ha especulado sobre un cuerpo que altera las órbitas de los planetas más lejanos conocidos: Urano y Neptuno. Pero desde que las sondas Voyager demostraron que dichas órbitas no estaban siendo alteradas, esta teoría se enfrió al punto de ser considerado embarazoso mencionarla.

Sin embargo, esta vez parece ser diferente: Michael Brown (máximo refutador de los resultados de la última publicación acerca del Planeta X) y Konstantin Batygin, astrónomos de la universidad CalTech, han realizado una profunda investigación con complejos modelajes computacionales que les permite asegurar con un 99,993% de probabilidades "La existencia de un planeta distante".

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Brown fue parte del equipo que descubrió Sedna en 2003, y fue también quien descubrió Eris en 2005, situación que abrió las puertas para la reclasificación de ciertos objetos del Sistema Solar a 'Planetas Enanos' (entre ellos Plutón, por lo que se le apodó como 'Asesino de Plutón'). Esto le permitió observar las extrañas órbitas de estos cuerpos, que en su punto más cercano al Sol están fuera de la influencia gravitacional de Neptuno, pero que sin embargo está orientados de manera similar y con alta excentricidad. Recientemente, en 2014, cuando Scott Sheppard y Chad Trujillo descubrieron VP113, con una orbita similar, Brown pareció dejar de creer en la casualidad y comenzó a trabajar para encontrar la causalidad de lo observado.

Brown se asoció con Batygin, especialista en modejales computacionales, para recrear la historia del Sistema Solar y explicar cómo 6 objetos (los 3 mencionados anteriormente, más 2010GB174, 2007TB422 y 2004VN112) llegaron a esta órbita y cómo la mantienen. Batygin alimentó la simulación con planetas de diferentes órbitas y masas, y entre ensayo y error durante varios meses, dio con los parámetros que reproducen los fenómenos observados: se trataría un planeta con una masa de entre 5 y 15 veces la de la Tierra en una órbita opuesta a la de los 6 objetos mencionados, con su punto más cercano al Sol a 200 UA de éste, y con su punto más lejano entre 600 y 1200 UA, con lo que tardaría aproximadamente 15000 años y dar una vuelta.

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"Recordé algo", dijo Brown, "He visto esto antes". Resulta que desde 2002 se han descubierto otros objetos del Cinturón de Kuiper cuyos orígenes podrían explicarse también utilizando este modelo.

Sin embargo, aun queda un gran pregunta por responder: ¿Qué hace este planeta allí? Durante la formación del Sistema Solar, casi todo el polvo del disco protoplanetario estaba concentrado cerca del Sol, donde se formaron todos los planetas. La región donde se encontraría el Planeta Nueve (como lo han apodado estos científicos) no tenía suficiente material para crear un objeto de la masa indicada por el modelo. Lo que proponen es que este planeta, y quizás muchos otros más, se formaron más cerca del Sol de lo que están ahora, y habrían sido expulsados entre 3 y 10 millones de años después, quedando éste en su posición actual.

De momento el modelo encaja con lo observado, pero nada quedará definido hasta que no se observe directamente el planeta. Ya hay dos grupos en búsqueda de este elusivo mundo, mas encontrarlo no será tarea fácil por su distancia y poca luminosidad.

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Según Brown "será como encontrar una aguja en un pajar aspirando por un pitillo", pero cree que en los próximos 5 años habrán revisado la región donde esperan encontrarlo. #Investigación científica #NASA