La ciencia avanza a pasos agigantados, de eso no hay duda. Sin embargo, el hecho de que el ser humano pueda recibir un trasplante de cuerpo entero es un acontecimiento que podría considerarse más propio de la ciencia-ficción. Pero no, no es una idea de Steven Spielberg. Este hecho tendrá lugar, y no tendremos que esperar otro milenio para verlo.

Valery Spiridónov es un programador de tan solo treinta años que vive en Vladimir, Rusia. Spiridónov sufre la enfermedad de Werdnig-Hoffman, una atrofia muscular espinal que le impide mover su cuerpo, a excepción de las manos y la cabeza. Él será quien se someta a tan innovadora operación, siendo así el primero en la historia en recibir un trasplante de cuerpo entero.

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Con ello, su cabeza será la encargada de dar órdenes a un cuerpo ajeno, un cuerpo que le impondrán como solución a la terrible enfermedad que lo ha aquejado desde su nacimiento.

Los especialistas que llevarán a cabo tamaña labor serán guiados por el neurocirujano italiano Sergio Canavero, junto a 150 profesionales entre médicos y auxiliares que lograrán una cirugía que durará alrededor de 36 horas y cuyo coste alcanza unos diez millones de euros. Según las declaraciones de Canavero en La InformaciónEstamos a un paso de prolongar la vida indefinidamente, ya que si a una persona de ochenta años le otorgas un cuerpo nuevo podría vivir otros cuarenta años”.

La operación consiste en unir la cabeza del paciente con enfermedad física al cuerpo sano de un donante, que debe mantenerse en frío para mantener las células vivas.

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Posteriormente, se extraerá la cabeza y la médula espinal de ambos cuerpos para unir las del paciente a la del cuerpo del donante. La parte más complicada surgirá cuando deban unirse las terminaciones nerviosas entre el cerebro y la médula del paciente al cuerpo receptor. Después de este proceso tan complejo, tan solo queda ligar los vasos sanguíneos y los músculos del cuello.

El postoperatorio es, sin duda, la parte más larga del procedimiento, pues Spiridónov deberá permanecer aproximadamente un mes en coma inducido, para después llevar a cabo un tratamiento fisioterapéutico hasta que sea capaz de controlar por voluntad propia su nuevo cuerpo. Todo ello, obviamente, con el alto riesgo de rechazo que conlleva cualquier trasplante.

Según Spiridónov en sus declaraciones a Daily Mail, no hay prisa en realizar la cirugía, puesto que se llevará a cabo una vez que el doctor y todos los expertos estén al 99% seguros de que será exitosa. El joven ruso no tiene muchas opciones, pues su vida es sumamente limitada y su enfermedad no le permitirá vivir muchos años más en su actual estado. De hecho, los niños que nacen con esta parálisis no tienen una esperanza de vida de más de dos años. Por lo que Valery Spiridónov, en sus circunstancias, no tiene nada que perder. A todas o a ninguna. #Investigación científica #Enfermedades #Medicina