La idea de que la integración de información abstracta impulsa muchas de las capacidades únicas del cerebro humano se ha considerado durante décadas, y parece que se ha descubierto. Investigadores franceses han identificado una red de áreas cerebrales que se activan en los seres humanos, en respuesta a las secuencias auditivas, y que no están presentes en macacos. El origen del lenguaje podría estar relacionado con la aparición de este circuito, que integra información de diferentes áreas del cerebro.

En el estudio, realizado en Neurospin, Stanislas Dehaene (profesor en el Collège de France, Director de la Unidad "Neuroimagen Cognitiva" INSERM, CEA, Universidad  Paris-Sud) y Bechir Jarraya (Profesor de Neurocirugía de la Universidad de Versailles-Saint -Quentin), con Liping Wang y Lynn Uhrigh, utilizaron el método de de imaginería de resonancia magnética funcional no invasiva a 3 Teslas (fMRI).

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Se describe la investigación con tres monos macacos y veinte voluntarios, sometidos a secuencias auditivas regulares, por ejemplo, tres explosiones idénticos seguidas de un cuarto sonido  diferente (secuencia XXXY). De vez en cuando se sometieron a una secuencia que violaba esta regularidad, ya sea porque incluía un número dado de diferentes sonidos (por ejemplo XXXXXY) o porque la secuencia de sonidos era anormal (por ejemplo, XXX, que no termina con un sonido Y).

El cerebro del mono reaccionó a los cambios en los números y secuencias, lo que indica una cierta capacidad de abstracción. Sin embargo, lo hizo en áreas separadas, especializadas para el procesado de números o secuencias. Sin embargo el cerebro humano incorporó ambos parámetros en las zonas que coinciden con las áreas del lenguaje.

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Estos resultados se han publicado en la revista Current Biology.

Mientras los monos perciben propiedades aisladas tales como "cuatro sonidos" o "el último es diferente", la evolución parece haber dotado a nuestra especie de una habilidad específica para integrar esta información en un todo coherente, una fórmula como "tres sonidos, y luego otro". ¿Puede tratarse del comienzo de un lenguaje interior?

Por lo tanto, aunque la representación abstracta de secuencias de sonido es posible en los primates no humanos, la evolución de un nuevo circuito cerebral, conectado a las áreas auditivas, podría haber permitido a nuestra especie adquirir la habilidad única para componer y reconocer secuencias complejas que caracterizan a los idiomas humanos. #Investigación científica