Se ha detectado un nuevo planeta que orbita alrededor de 2 estrellas, pasa a ser en el planeta circumbinario número 10 que se descubre con la misión de la #NASA Kepler.

Kepler-453b es el nombre de éste planeta, que está situado en una zona orbital posible de habitar, una zona en la que las condiciones que se conocen de ella dan esperanza a la existencia de vida, ya que es posible que haya agua líquida y condiciones medioambientales óptimas para su existencia.

Con un diámetro de seis veces el del planeta Tierra, se considera un planeta de gran tamaño, ya que es alrededor de un sesenta por ciento más grande que Neptuno, es muy posible que sea gaseoso, y ésto hace pensar a los expertos que la posibilidad de que se encuentre vida en él sea casi imposible, aunque esté en una zona con características buenas para la existencia de vida.

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A pesar de ésto, se cree que es posible que tenga orbitando a su alrededor "lunas", las cuales se estima que tengan un tamaño parecido que al de nuestro planeta y siendo además de tipo rocoso, lo que indica que pese a que en el planeta se descarta la existencia de vida, no es así en sus satélites. En el caso de que existiera vida en alguno de sus satélites, podríamos decir que reviviríamos "La Guerra de las Galaxias", por lo menos en lo referente al planeta Tatooine, ya que al igual que en Star Wars, el planeta tendría 2 soles sobre su cielo. Dichos "Soles", serían muy diferentes de tamaño, ya que uno sería enorme (más de un 90% más grande que nuestro sol) y otro de pequeño tamaño (aproximadamente un 19% del tamaño de nuestra estrella) y que generaría además muy poco calor .

Kepler-453 está situado rumbo a la constelación de Lyra, a unos 1400 años luz de nosotros.

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Un factor que hace increíblemente interesante a Kelpler-453b es que los expertas han detectado que la inclinación de la órbita del planeta no es siempre la misma, sino que cambia cada 103 años siendo posible de detectar desde nuestro planeta sólo el 9% del tiempo, cuando dicha inclinación lo coloca entre sus estrellas y La Tierra, por lo que su descubrimiento podríamos decir que es cosa de suerte, ya que hasta el año 2066 no volverá a ser detectable desde nuestros ojos.

Si una cosa es cierta, es que el universo es fascinante, y que nunca conseguiremos conocer más que una minúscula parte de él, pero no por ello los científicos no van a dejar de intentar aprender más. Cada día se descubre algo nuevo, y por qué no, podríamos encontrar alguna vez vida en algún remoto rincón de nuestro inmenso universo. #Investigación científica