En 2012 un incendio devastó unas 23.000 hectáreas de terreno en la zona de Andilla, Valencia. Allí por donde el fuego pasó lo quemó todo. ¿Todo? No. Un tipo de árbol resistió frente a las llamas de aquel incendio: el ciprés mediterráneo. Según publica la web de la BBC tan sólo el 1'27% de estos árboles se había quemado en el área afectada. El hecho no había pasado desapercibido y los investigadores Bernabé y José Moya ya lo apuntaban al poco de haberse producido el gran incendio.

Ahora, entre ambos y junto a un equipo mayor han publicado en la revista "Journal of Environmental Management" un estudio en el que muestran el por qué estos árboles no se vieron tan afectados por el incendio y en el que se indica que podrían ser un instrumento para usarlos como cortafuegos.

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Para ello realizaron test de inflamabilidad en la vegetación (tanto muerta como viva) para probar la resistencia a la combustión.

Al parecer el ciprés no pierde apenas agua cuando el fuego está cerca y esto es un factor importante para evitar que prenda. También hallaron que durante el verano las hojas del ciprés tienen un contenido de agua alto. Cuanta más agua tengan las hojas más difícil será que el incendio las afecte. Además, también apuntan a que la forma de la copa de estos árboles es otro factor que ayuda a evitar su ignición. Al estar las ramas y hojas más juntas hay menos oxígeno en la copa del árbol y el oxígeno es básico para que exista un fuego. En los tests que realizaron los investigadores el ciprés tardó entre 1'5 y 7 veces más en comenzar a quemarse que otras especies de árboles que viven en la zona como los pinos o la encina.

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Tras estos resultados van a comenzar una nueva fase en la que se plantarán cipreses mediterráneos y se estudiará su influencia en los fuegos que puedan producirse. Quieren ver si realmente estos árboles pueden ayudar a que los fuegos no se extiendan en exceso, usarlos como cortafuegos y es que si esto es posible puede que se acaben las enormes calvas que se pueden ver actualmente en numerosos montes de España creadas para evitar que los incendios se propaguen demasiado. #Investigación científica