¿Cual es la mejor solución para sobrevivir en un entorno hostil? La respuesta, es la que parece menos lógica, dejar de respirar. Esta es la estrategia extrema de un pequeño habitante del Valle de la Muerte (California, EE.UU.), el pez cyprinodon macularius. Durante los últimos milenios, este pez de unos pocos centímetros de longitud, vio como su entorno se transformaba en un infierno. Hace 10000 años, el clima del suroeste de Estados Unidos de Norteamérica era mucho más húmedo y además el Valle de la Muerte estaba cubierto con las frías aguas del lago Manly, de más de 100 metros de profundidad.

Cuando el gran lago, de 70 km de largo se secó, este pez se encontró atrapado en aguas termales.

Anuncios
Anuncios

El proceso fue demasiado rápido como para poder adaptarse a las aguas deficientes en oxígeno, cuya temperatura alcanza hasta 35 °C. Para sobrevivir, fue capaz de detener la respiración por períodos de hasta 5 horas seguidas. Durante estos episodios anaeróbicos al azar, su metabolismo es 15 veces más lento que durante los períodos de respiración.

Ajuste en las mitocondrias

"Extraña elección en un entorno donde la comida escasea" afirman Frank van Breukelen y Stanley Hillyard de la Universidad de Nevada en Las Vegas, en un comunicado publicado por la American Physiological Society. Según los investigadores, la adaptación fisiológica de cyprinodons ocurrió a nivel de las mitocondrias, el lugar de más consumo de oxígeno por la célula. Las mitocondrias son estructuras dentro de las células que convierten los alimentos y el oxígeno en energía útil.

Anuncios

Esta conversión implica la producción de radicales libres. Cuando la temperatura del entorno se eleva, aumenta la producción de estos radicales, causando daños en las estructuras de las células.

Para evitar esto, estos peces "apagan" sus mitocondrias, dando lugar a la interrupción de la respiración, su metabolismo en modo anaeróbico produce etanol que promueve el cierre de los canales mitocondriales y reduce la necesidad de oxígeno por parte de las células. En lugar de adaptación evolutiva, esto es un ajuste metabólico a un ambiente extremo que permite a la especie simplemente sobrevivir y no prosperar. El cyprinodon macularius actualmente se considera una especie vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).