La Vía Láctea es al menos un 50% más grande de lo que se pensaba. Hasta ahora, se había establecido su longitud en 100.000 años luz; los nuevos datos hablan de 150.000 años luz. La investigación ha sido dirigida por Heidi Jo Newberg, astrónoma del Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York. Los resultados se han publicado en el Astrophysical Journal bajo el título "Rings and Radial Waves in the Disk of the Milky Way".

Según los autores del nuevo estudio, la galaxia no se extiende en forma plana sobre el disco galáctico, sino que presenta una forma ondulada. Aquellos objetos que antes habían sido identificados como partes de un filamento aislado son en realidad continuaciones del mismo disco galáctico.

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Los datos en que se basan los investigadores proceden del descubrimiento, en 2002, del "anillo de Monoceros", un filamento exterior que rodea la galaxia por tres veces. Las observaciones astronómicas mostraban una agrupación estelar más densa que las regiones vecinas; se pensaba que la cantidad de estrellas disminuía considerablemente a 50.000 años del centro de la galaxia y que volvía a incrementarse a 60.000.

Ya en 2006 se sugirió que el anillo de Monoceros era en realidad parte del disco galáctico, que adoptaría una forma arrugada, pero en 2007, nuevas observaciones concluyeron que era imposible atribuir la formación de semejante estructura a ese fenómeno. Desde entonces, se ha debatido sobre su posible naturaleza ajena a la galaxia, como una galaxia enana, o su aparición como resultado de un desprendimiento del disco central que habría formado el anillo exterior.

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El nuevo estudio aclara que esta aparente formación de brazo es en realidad, una arruga de un disco continuo. La percepción del filamento se debe, según explican los miembros del equipo de Newberg, a la perspectiva desde esta posición del Sistema Solar. Lo que se detecta es el resultado de la oscilación en la disposición de las estrellas, hacia arriba y hacia abajo del plano.

Las oscilaciones parecen coincidir con la disposición de los brazos espirales de la Vía Láctea, lo que reforzaría las conclusiones de Newberg y su equipo, quien apunta a que esto podría explicar también las concentraciones de materia oscura en la galaxia. #Investigación científica