¿Ha pensado alguna vez el poder que puede llegar a tener su 'pis'?. Quizás usted no. Pero los científicos llevan años intentando sacar provecho a esta fuente inagotable que todos poseemos. Ahora han demostrado que la orina puede generar energía eléctrica.

La investigación la han llevado a cabo expertos de la Universidad del Oeste de Inglaterra, con sede en Bristol junto a la ONG Oxfam. La creación, de momento solo un prototipo, ha recibido el nombre de 'Pee-power', que podríamos traducir como 'el poder del pis'.

De momento,el inodoro se encuentra instalado en la sede de la universidad británica de Bristol, cercana a la zona de bares donde a diario acuden los estudiantes.

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Los investigadores han pedido tanto a alumnos como al personal del centro que lo utilicen para alimentar así la célula de combustible microbiana (MFC) (una especie de pila), que es la que genera electricidad sigue iluminar el interior del habitáculo.

La intención de los científicos es que el proyecto no quede solo aquí. Quieren desarrollar esta tecnología para llevarla a los campamentos de refugiados internacionales en zonas de desastre. Algo que podría ser muy útil, ya que con poco dinero podrían conseguirse grandes resultados. Las células de combustible microbianas cuestan poco más de un euro y por unos 600 euros se podría instalar un urinario váter 'Pee Power'.

No es la primera vez que este grupo de investigadores salta a la prensa por un logro como este. En 2013 ya consiguieron, por primera vez, generar electricidad a través de la orina.

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En aquella ocasión, el experimento les llevó a utilizar el 'pis' para cargar parte de la batería de un teléfono móvil para hacer una llamada, navegar por Internet y mandar algunos mensajes de texto.

Aunque, el utilizar nuestros propios residuos para generar energía eléctrica es algo que lleva de cabeza a muchos científicos. La Universidad de Nanyang, en Singapur, también llevó a cabo otro experimento similar en 2012. Construyeron el 'No-Mix Vacuum', otro retrete que recogía la orina y las deposiciones por separado para después procesarlas y obtener combustible.