Entre el 20 y el 22 de febrero, los dos planetas más parecidos a la Tierra, Venus y Marte, realizarán una curiosa danza acercándose y separándose entre sí, en la que tendrán como invitada excepcional a la Luna, que en ese momento se encontrará en su segundo día de cuarto creciente por lo que sólo se verá como una tenue rodaja de luz.

El primer día de esta curiosa danza, el 20 de febrero, y apenas pasada una hora desde su atardecer, ambos planetas se situarán a tan sólo dos grados de distancia con respecto al observador terrestre, por lo que podremos verlos muy juntos a escasa distancia por encima del tenue filo de la Luna creciente; produciéndose así una triple conjunción entre Venus, Marte y la Luna, que podrá distinguirse fácilmente si miramos hacia el Oeste después del atardecer, que será cuando podremos observar este fantástico fenómeno apreciando cada astro celeste sin dificultad: Venus destacará por su particular brillo, Marte por su color rojizo y la Luna -que estará en el segundo día de su fase creciente- se mostrará como una pequeña rodaja luminosa.

Pero Marte y Venus aún se acercarán más en su compleja danza el día 21 de febrero (a tan sólo 1,7 grados de distancia), momento en el que entrarán en conjunción, separados solamente por una pequeña distancia, menor al tamaño aparente de la Luna. Este acontecimiento también será fácilmente apreciable, siempre y cuando lo observemos después del anochecer. En esta ocasión, el espectáculo aún será más majestuoso -si cabe-: Venus se presentará ante nuestros ojos unas 170 veces más brillante que Marte, el cual destacará igualmente por su color rojizo.

Finalmente, y a partir del momento álgido de su conjunción, ambos planetas volverán a separarse dando así por finalizada su peculiar danza. Será un acontecimiento que no querremos perdernos los amantes de la astronomía y que promete ser un auténtico espectáculo: una compleja danza entre dos planetas a los que acompañará la Luna durante los días 20 y 22 de febrero, que será fácilmente observable después del atardecer. ¡Quedamos invitados a danzar!