Sin duda, la mayoría soñamos con la posibilidad de entrar en contacto con algún tipo de civilización extraterrestre en un futuro. Por supuesto, siendo realistas, entendemos que es relativamente difícil llegar a tal contacto, dadas las lejanas distancias a las que se encuentran otras estrellas, siendo Alfa Centauri el sistema solar más cercano, a 4,37 años luz y formado por tres estrellas.

Por otro lado, se baraja principalmente la posibilidad de encontrar vida no necesariamente inteligente, sino compleja y macroscópica (algunos científicos llevan décadas sosteniendo que la vida simple es bastante común en el universo, por meras razones matemáticas).

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Charley Lineweaver, de la Universidad Nacional de Australia explicó:

"Los ingredientes para la vida son abundantes […] Sin embargo, el Universo no rebosa extraterrestres con inteligencia similar a la humana que puedan construir radiotelescopios y naves espaciales".

Amparándose en este tipo de teorías, el grupo de astrónomos de Australia defiende, mediante técnicas estadísticas, la posibilidad de encontrar vida extraterrestre basándose en los últimos dos siglos de antigüedad.

Siguiendo esta teoría, prácticamente todas las estrellas de nuestra galaxia debería poseer al menos un planeta en la zona habitable donde se dieran condiciones óptimas para la vida (y de hecho, se calcula que contiene entre 200.000 millones y 400.000 millones de estrellas).

El primer requisito lo cumplen dos planetas de cada estrella (de media, centrándonos en los planetas exteriores descubiertos hasta la fecha, que casi alcanzan los dos millares).

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El segundo requiere de numerosos factores como su composición, además del hecho de que no se trate de un gigante gaseoso, pues la mayoría de los descubiertos son conocidos como 'Júpiteres calientes'.

La semana pasada, la NASA confirmó la detección del primero de los planetas extrasolares encontrado en la zona habitable de una estrella, donde hace posible la existencia de agua líquida, a medio millar de años luz. #Investigación científica