El 18 de febrero podremos observar, aunque no a simple vista, la primera Superluna del año 2015. Este fenómeno tiene lugar cuando nuestro satélite natural, la Luna, se encuentra en el punto más cercano a la Tierra; en concreto, este acontecimiento ocurrirá a 356.991 kilómetros de nuestro planeta.

Pero esta primera Superluna será algo diferente a las que ya estamos acostumbrados y acostumbradas a disfrutar, ya que la que tendrá lugar el próximo 18 de febrero se producirá cuando la Luna esté en su fase nueva: nuestro satélite se encontrará en el punto más cercano a la Tierra a las ocho horas de haber entrado en dicha fase, por lo que no la veremos brillar en toda su magnitud, sino que se verá como un tenue hilo de Luna poco antes del amanecer.

En torno a este fenómeno ha surgido, como no podía ser menos, una controversia entre los expertos: entre aquéllos que creen que este caso no puede ser considerado como una Superluna, precisamente porque al encontrarse en fase nueva no es fácilmente observable -como las Superlunas llenas-. Y aquéllos otros que han empezado a llamar a este suceso como Luna negra, denominación que ya se utiliza para designar a la tercera de las cuatros lunas nuevas de la temporada (desde el solsticio de invierno al equinocio de primavera).

Posiblemente, la Superluna del 18 de febrero no será la primera -ni la última, como ya veremos- que se produce cuando la Luna está en su fase nueva, pero hasta ahora las Superluna en fase llena han sido las que han ganado protagonismo, muy probablemente porque el fenómeno de observarla en todo su esplendor y tan cerca de nuestro planeta es espectacular.

Sin embargo, este año parece que no se van a dar tantas Superlunas llenas y, quizá por eso, deberemos irnos familiarizando con estas Superlunas negras, con las que tendremos otra cita el próximo 20 de marzo, precisamente cuando entremos en el equinocio de primavera; pero esta última resultará mucho más interesante, ya que ese día el satélite natural de la Tierra pasará por delante del Sol, dando lugar a un eclipse total, que será visible en zonas árticas, en Groenlandia, Islandia, Europa, norte de África y Asia nororiental. En España, podremos apreciar un Sol ocultado en un porcentaje del 70%, según desde el lugar dónde lo observemos.