Con tan solo 17 años, Anya Pogharian, estudiante de primer año en Marianópolis College en Quebec (Canadá), ha desarrollado una máquina de diálisis que podría cambiar radicalmente la forma en que se presta este tipo de atención médica. Su pequeño tamaño y sobre todo su precio extremadamente reducido, facilitan el acceso a la diálisis en países donde estos costosos dispositivos son de muy difícil acceso.

La diálisis, o más exactamente hemodiálisis, es necesaria para personas con enfermedad renal que presenten insuficiencia renal significativa. De hecho, la función de los riñones es purificar la sangre de los residuos, para su eliminación mediante la orina.

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Cuando los cuerpos ya no son capaces de llevar a cabo eficazmente su misión, es preciso externalizar este proceso, en otras palabras, se hace imprescindible una máquina que se ocupe de la purificación de la sangre.

Coste dividido por 60

En una misión de voluntariado en el servicio de diálisis del Hospital General de Montreal, la joven inventora, sensibilizada con la atención sanitaria en los países en desarrollo, tuvo la idea de fabricar un prototipo de máquina para efectuar la diálisis, barata y portátil. Mientras que un dializador convencional cuesta en promedio 30000 $, la unidad de Anya Pogharian tan solo le costó 500 en piezas para su elaboración. Un gran ahorro que con el tiempo podría facilitar el acceso al tratamiento en los países en desarrollo.

Según dijo Anya Pogharian, "La máquina actúa como un riñón artificial para filtrar la sangre. La sangre entra por un lado y es impulsada por una bomba hacia el filtro, también llamado dializador, que contiene alrededor de 10000 fibras. En el otro lado, se introduce el dializador en el filtro. Se trata de un líquido prescrito por el médico, que contiene la concentración apropiada de electrolito en función de la capacidad de filtración renal del paciente. En contacto con el líquido en el dializador, los residuos se eliminan de la sangre por ósmosis".

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Una pequeña hazaña si se considera que la joven ha adquirido en internet todas las piezas necesarias para completar su proyecto.

Más fácil la diálisis en casa

Además de un coste extremadamente bajo, este dializador tiene la ventaja de ser mucho más pequeño que los dispositivos convencionales. Una característica que podría hacer la diálisis en el hogar más fácil de implementar. Actualmente, la mayoría de los pacientes deben desplazarse al lugar de atención sanitaria hasta tres veces por semana, dependiendo de la gravedad de la insuficiencia renal. Restricción a veces muy importante para los mayores y quienes sufren de otras enfermedades.

Aunque el dispositivo parece rudimentario, su creadora ya ha logrado becas para seguir adelante con el desarrollo: dos de la Universidad de Ottawa y otra concedida por la Universidad de Western. En mayo de 2014, la invención también fue galardonada con una medalla de bronce en una competición de inventores, la Super Expo-sciences Hydro-Québec.