A nivel mundial, el año que acaba de terminar, promete ser el más cálido desde 1880, año en el que se iniciaron los registros de temperatura, se prepara para destronar el récord anterior del 2010. En cuanto a 2013, recordemos que fue incluido entre los 10 primeros. También se ha de considerar que entre 2000 y 2010, fue la década más caliente. La temperatura media global se ha incrementado en 0,8 grados en poco más de un siglo, y actualmente son pocas las regiones que no sienten los efectos de la subida de temperatura.

El Ártico parece ser el lugar en el que se aprecian los cambios más importantes. Se confirma la tendencia a un calentamiento más rápido que el resto del mundo (de 2 a 3 veces más rápido).

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De hecho las observaciones de varios satélites de la NASA entre los años 2000 y 2014, indican una relación entre aumento de la absorción de la radiación solar por el océano Ártico y la pérdida de hielo marino. El aire que se calienta reduce significativamente el albedo (porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación que incide sobre la misma), lo que se traduce en una mayor captación de energía solar. Otra consecuencia, el agua superficial liberada de los glaciares sufre un aumento de temperatura. Esto no está exento de problemas, tales como el derretimiento de los clatratos - extensos depósitos en el fondo del océano, con grandes cantidades de hidratos de metano (gas de efecto invernadero 25 veces más potente que el CO₂) - a corto o medio plazo.

Menos hielo antiguo y más energía absorbida

Desde el año 2000, la tasa de aumento de la radiación solar ha sido un 5% durante cada verano.

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El equipo de investigadores que ha compilado los datos de los instrumentos CERES (Clouds and the Earth's Radiant Energy System) valora en 10 vatios por m² en promedio, el aumento de la energía absorbida por el conjunto del océano Ártico, durante este período. #Investigación científica

Con un valor de hasta 50 vatios por m², el mar de Beaufort es una de las zonas más afectadas, y también uno de los más damnificados por la retirada de hielo de verano. En el Ártico está disminuyendo al ritmo del 13% por década. Los científicos señalan que la temporada de fusión del hielo de verano comienza en promedio siete días antes que en 1982. Asimismo, señalan que desde el año 2000, la región perdió unos 1 400 000 km² de hielo de varios años, de más de 3 metros de espesor. La cubierta se está reduciendo, siendo sustituida por capas más frágiles de 2 metros de hielo de espesor.