Un día más, la NASA nos sorprende con nuevos indicios de vida prehistórica en el planeta rojo. En esta ocasión, se trata de la especulación de los científicos que aventuran la posibilidad de que la extensión conocida como el monte Sharp, localizado en el cráter Gale, pueda haberse formado debido a la erosión y sedimentación del agua de un lago desaparecido hace milenios.

Como bien es sabido, para que se puedan dar condiciones favorables para que un planeta u otro astro alberguen vida, se requiere de una distancia precisa a su estrella y de una atmósfera que regule esta temperatura, en el caso de Marte, esta es muy fina y apenas retiene el calor, la contraparte es Venus, siendo tan densa que lo retiene, elevando su temperatura hasta los 500 grados.

Anuncios
Anuncios

El robot Curiosity arroja ahora nuevas pistas que desvelan un cada vez más posible clima marciano más cálido y próspero para la vida. Michale Meyer, quien dirige al día de hoy el programa de exploración, sospecha que este monte se formó en aquel tiempo, ya que el monte de más de 5000 metros de altura debió formarse gracias a la sedimentación que dio lugar a la cohesión de varias capas de rocas.

En cualquier caso, la mera presencia de agua en su estado líquido no puede sentenciar la existencia de vida extraterrestre. Se cree que es necesaria la permanencia de esta durante un periodo de tiempo prolongado con el aliciente de que el factor climático juegue a favor. No obstante, el robot ya ha encontrado oxígeno en investigaciones anteriores.

Ashwin Vasavada, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California, es más osada, y se atreve a afirmar que una vez, el planeta poseyó agua, pese al aspecto incompatible con la vida que presenta en la actualidad.

Anuncios

Como ya adelantamos hace unos días, algunos científicos han encontrado rastros de vida extraterrestre en un meteorito procedente de Marte, concretamente, materia orgánica que sugieren vida microbiana, ¿gozaremos de más noticias acerca del planeta vecino en los próximos meses?