En el espacio no hay atmósfera, nunca hace mal tiempo y además, en órbitas geosincrónicas (órbitas que tiene el mismo periodo orbital que el periodo de rotación sideral de la Tierra), nunca es de noche, estas extraordinarias condiciones hacen que el espacio sea un lugar perfecto para una estación de energía solar para para producir energía ininterrumpida las 24 horas al día, 365 días al año.

El concepto salió a la luz por primera vez en 1940 cuando el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov propuso la idea de una estación espacial tripulada por robots que suministraba energía a la Tierra a través de microondas. Actualmente, la idea ya no pertenece tanto a la ciencia ficción, se ha convertido en una realidad que avanza con paso firme.

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Energía limpia desde el cielo. Estados Unidos, China y Japón tienen proyectos en diversas fases de desarrollo para desarrollar técnicas con robots que ensamblen paneles solares que podrían proporcionar la Tierra cantidades enormes de energía limpia y renovable, y además, sin cables. Algunas variantes de la idea podrían producir hasta 1 GW y transmitir toda esa energía a los receptores en la Tierra, suficiente como para abastecer a una gran ciudad. Dr. Paul Jaffe, ingeniero del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos, afirma que el concepto es científicamente viable.

"La NASA y el Departamento de Energía de Estados Unidos hicieron un estudio a finales de los años 70 que entonces costó alrededor de 20 millones de dólares, en el aquel entonces, obteniendo resultados que hacía pensar profundamente la idea", según el Dr.

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Jaffe. "El hallazgo en ese momento era que no había ningún impedimento en cuanto a su posible realización, el problema era la rentabilidad del proyecto, dado su elevado coste económico".

El elevado coste económico radica en el número de lanzamientos espaciales necesarios para construir el satélite de transmisión de energía. Con el costes de hasta 40.000 dólares por kilogramo de material de algunos lanzamientos espaciales, el precio final para la primera estación de energía solar espacial podría llegar a la rocambolesca cifra de desde 20 mil millones de dólares. #Investigación científica